TUMORES CEREBRALES

El virus del Zika podría ser el ‘arma definitiva’ para tratar el cáncer cerebral más común

La preferencia del virus del Zika por las células progenitoras neuronales podría ser utilizada para destruir, de una vez por todas, las células madre del glioblastoma

El virus del zika (en verde) actúa preferentemente sobre las células madre (en rojo) del glioblastoma
El virus del zika (en verde) actúa preferentemente sobre las células madre (en rojo) del glioblastoma - WUSM

El glioblastoma multiforme es uno de los tipos de cáncer más prevalentes y mortales del cerebro. No en vano, y a la enorme dificultad que conlleva su extirpación dada su localización, se une su elevada resistencia a la quimioterapia y radioterapia. El resultado es que, aún a día de hoy, la supervivencia media de los pacientes no excede de 15 meses. pero, ¿no hay nada que se pueda hacer? Pues la verdad es que muy poco, porque aún no se ha hallado la forma de eliminar todas las células madre del glioblastoma, responsables tanto del crecimiento como de la reaparición del tumor. Y con que quede solo una de estas células, proliferará y el cáncer volverá a aparecer. Sin embargo, es posible que el ‘arma definitiva’ frente al glioblastoma se encuentre en la Naturaleza: el virus del zika, responsable del aumento de los casos de microcefalia en fetos y bebés registrados el pasado año en Sudamérica –sobre todo en Brasil–. Y es que como muestra un estudio dirigido por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis (EE.UU.), el virus podría ser empleado para destruir de una forma específica las células cancerígenas en el cerebro.

Como explica Milan Chheda, co-director de esta investigación publicada en la revista «The Journal of Experimental Medicine», «resulta sumamente frustrante tratar a un paciente de una forma tan agresiva como ya sabemos para ver que su tumor reaparece al cabo de unos pocos meses. Así que nos preguntamos si la Naturaleza podía ofrecernos un ‘arma’ para actuar sobre las células responsables de esta recurrencia».

Localizar y destruir

Tal y como sucede en los tejidos sanos, el crecimiento y desarrollo del glioblastoma está dirigido por células madre que proliferan y dan lugar a nuevas células tumorales. El problema es que estas células madre del glioblastoma son muy resistentes a los actuales tratamientos –quimio y radioterapia– y parecen ser ‘invisibles’ al sistema inmune. es decir, son muy difíciles de matar, y su eliminación resulta totalmente necesaria para prevenir la reaparición de nuevos tumores una vez el original ha podido ser extirpado quirúrgicamente.

Entonces, ¿qué se puede hacer? Pues a día de hoy se está analizando la posibilidad de utilizar virus que actúen sobre estas células madre y las destruyan. Y en este contexto entra en escena el virus del Zika, que parece interrumpir el desarrollo cerebral del feto al actuar de forma preferente sobre las células progenitoras –o células madre– neuronales. Tal es así que, en comparación con lo que sucede durante el desarrollo fetal, los efectos del virus sobre los cerebros de los adultos son mucho más leves. Y es que alcanzada la edad adulta, la cantidad de células madre activas en el cerebro es mucho menor.

La preferencia del virus del Zika por las células progenitoras neuronales podría ser empleada contra las células madre del glioblastomaMichael Diamond

Como indica Michael Diamond, co-director de la investigación, «nuestra hipótesis era que la preferencia del virus del Zika por las células progenitoras neuronales podría ser empleada contra las células madre del glioblastoma».

Para evaluar su teoría, los autores utilizaron un modelo animal –ratones– al que indujeron el desarrollo de un glioblastoma agresivo para, después, inocularle una cepa del virus del Zika adaptada a los roedores. Y lo que vieron es que el virus tenía ‘preferencia’ por infectar las células madre del glioblastoma antes que las neuronas o las células tumorales normales –esto es, ya diferenciadas–. El resultado es que el crecimiento del tumor se ralentizó notablemente, lo que permitió prolongar, y mucho, la esperanza de vida de los animales.

Virus atenuados

El virus del Zika, si bien muy peligroso durante el embarazo, es prácticamente inocuo en adultos. Pero ‘prácticamente’ no significa ‘totalmente’. Por ello, los autores evaluaron a continuación una cepa genéticamente modificada para que resultara menos virulenta que la que se encuentra en la Naturaleza. Y esta cepa ‘artificial, mucho más sensible a la acción del sistema inmune, fue capaz de infectar de forma específica y destruir las células madre del glioblastoma. Es más; su actividad destructiva fue incluso más efectiva cuando se combinó con un fármaco quimioterápico denominado ‘temozolomida’, que por sí solo tiene un efecto muy limitado sobre las células madre tumorales.

Como indica Jeremy Rich, «este trabajo representa la síntesis creativa de tres grupos de investigación con experiencias complementarias para atacar un tipo de cáncer mortal aprovechando el mecanismo de otra enfermedad. El daño que pueden sufrir los adultos con Zika es mucho menor, lo que sugiere que este enfoque pude utilizarse con una toxicidad aceptable».

En definitiva, es posible que el virus del Zika, si bien modificado, sea la clave para hacer frente a este tipo de cáncer tan devastador. Como concluye Michael Diamond, «nuestro trabajo supone un primer paso hacia el desarrollo de cepas del virus del Zika seguras y efectivas que podrían convertirse en una importante herramienta en la Neurooncología y en el tratamiento del glioblastoma. Sin embargo, deben tenerse en cuenta las preocupaciones en materia de salud pública y evaluar la capacidad de estas cepas para diseminarse o, incluso, revertir a formas más virulentas del Zika».

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