Parche con microagujas cargadas con la vacuna frente a la gripe
Parche con microagujas cargadas con la vacuna frente a la gripe - GEORGIA TECH
VACUNAS

La vacuna del futuro: segura, eficaz e indolora

El nuevo parche con microagujas es indoloro y genera una inmunización a la gripe tan eficiente y segura como la que se logra con la vacuna tradicional.

MADRIDActualizado:

Las vacunas suponen uno de los avances más importantes logrados en la historia de la Medicina, cuando no en la Historia en general. No en vano, y de acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las vacunas evitan cada año la muerte de más de 2,5 millones de niños en todo el mundo. Sin embargo, y si bien ya son muy eficaces y seguras, todavía se puede hacer mucho por mejorar las vacunas. Es el caso, por ejemplo, de la vía de administración, dado que muchas requieren ser directamente inyectadas y, por tanto, no están exentas del uso de las temidas y dolorosas agujas. O así ha sido hasta el momento. Y es que investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia y de la Universidad de Emory, ambos en Atlanta (EE.UU.), han desarrollado un parche con microagujas que, además de indoloro, desencadena una respuesta inmune frente a la gripe –o lo que es lo mismo, una inmunización frente al virus– tan eficiente y segura como la que se logra con la vacuna tradicional. Una nueva vía de vacunación que no se restringe a la gripe, sino que puede utilizarse con cualquier tipo de vacuna.

The Lancet

Como explica Roderic I. Pettigrew, director del Instituto Nacional de Bioingeniería e Imágenes Biomédicas (NIBIB) de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), organización responsable de la financiación de esta investigación publicada en la revista «The Lancet», «este parche del tamaño de una tirita y con agujas indoloras y solubles puede transformar la forma en que somos vacunados. Una característica especialmente atractiva es que este parche de vacunación pude ser enviado por correo postal y auto-administrado. Y a ello se suma que esta tecnología también es muy prometedora para la administración de otras vacunas en el futuro».

Vacunación sin dolor

El parche de vacunación contiene un total de 100 agujas sólidas y solubles en el agua con un tamaño justo para penetrar en la piel. Como apunta Mark R. Prausnitz, co-director de la investigación, «la piel es un órgano de vigilancia inmune. Es nuestra interfaz con el mundo exterior, por lo que está muy bien equipada para detectar a los patógenos y montar una respuesta inmunitaria para combatirlos».

El procedimiento es muy simple: el parche, cual tirita, se pega a la piel, y las agujas cargadas con la vacuna se introducen en nuestra epidermis y dermis y descargan su contenido según se van disolviendo. Un proceso que dura unos pocos minutos, tras lo cual tan solo hay que retirar el parche –como se hace con cualquier tirita.

Este parche del tamaño de una tirita y con agujas indoloras y solubles puede transformar la forma en que somos vacunadosRoderic Pettigrew

Pero, ¿realmente funciona? Pues sí, y muy bien. El estudio fue llevado a cabo con 100 adultos voluntarios que, de acuerdo con un criterio totalmente aleatorio, fueron incluidos en cuatro grupos: parche con microagujas con la vacuna de la gripe administrado por un médico; parche con microagujas con la vacuna de la gripe administrado por el propio participante; ‘clásica’ vacuna intramuscular de la gripe administrada por un médico; y parche con microagujas con un placebo administrado por un médico. Concretamente, la vacuna frente a la gripe utilizada en la investigación fue la empleada en la campaña 2014-2015.

Los resultados mostraron que la vacunación con el parche con microagujas fue segura, siendo el único efecto adverso asociada la reacción cutánea local –enrojecimiento con un picor leve que no duró más de dos o tres días– observada en algunos de los participantes. Y lo que es más importante, la respuesta inmune desencadenada por los parches, medida a través del análisis de muestras sanguíneas, fue similar a la de la vacuna intramuscular tradicional y se mantuvieron por un periodo no inferior a seis meses. Tal es así que, preguntados al respecto, más del 70% de los participantes ‘inmunizados’ con los parches aseguraron que preferirían esta vía frente a la intramuscular o la intranasal de cara a futuras vacunaciones.

The Lancet

Es más; no se observaron diferencias con respecto la dosis de la vacuna en los casos administrados por los médicos o por los propios participantes, lo que indica que la vacuna es fácilmente ‘autoadministrable’.

Abaratar los costes

Los nuevos ‘parches vacunales’ no solo evitan las agujas y, por ende, el dolor de los pacientes, sino que ofrecen ventajas tanto desde el punto económico como del de la producción. Y es que si bien se supone que el precio de la fabricación de los parches será muy similar al de las inyecciones convencionales, el uso de los parches reducirán de forma muy significativa el proceso de vacunación: pueden auto-administrarse, por lo que no se requiere de la participación de profesionales formados; son fáciles de almacenar y transportar; y son estables y no necesitan refrigeración –las vacunas permanecieron en las microagujas durante más de un año sin refrigeración sin que perdieran un ápice de su poder.

El próximo paso será evaluar la eficacia de estos parches con microagujas en otros tipos de vacunas, caso de las empleadas para las paperas, la rubeola o la poliomielitis.