CÁNCER

Tengo cáncer. ¿Me prestas tu sistema inmunitario?

Un estudio utiliza los linfocitos T de un individuo sano para ayudar al sistema inmune de un paciente con cáncer a reconocer y combatir las células tumorales

Linfocito T
Linfocito T - WIKIPEDIA

Las enfermedades oncológicas fueron responsables en 2012 de la muerte de 102.762 personas en nuestro país. Una cifra tan solo superada por la asociada con las enfermedades cardiovasculares y que se explica principalmente por la incapacidad del sistema inmune del ser humano de erradicar los tumores. De hecho, el sistema inmune es en muchas situaciones incapaz no ya solo de luchar frente a las células tumorales, sino incluso de reconocerlas. Sin embargo, y como muestra un nuevo estudio dirigido por investigadores del Instituto del Cáncer de Países Bajos (NKI) en Ámsterdam, existe una posible solución para que nuestras células inmunes identifiquen a los tumores como lo que son: utilizar un sistema inmune ‘prestado’.

Concretamente, el estudio, publicado en la revista «Science», muestra que la adición del ADN extraído de las células tumorales a las células del sistema inmune de un ‘donante’ sano provoca una respuesta inmunitaria frente al cáncer. En consecuencia, tan solo hay que coger los componentes de esta respuesta y ‘transferirla’ a las células del sistema inmune del paciente con cáncer, que de esta manera adquieren la capacidad para, ahora sí, reconocer las células tumorales y combatirlas.

Como explica Johanna Olweus, co-autora de la investigación, «nuestro estudio muestra que el principio de la externalización de la inmunidad frente al cáncer por un donante es posible. Sin embargo, necesitamos llevar a cabo más trabajos antes de que los pacientes se puedan beneficiar de este avance. Sea como fuere, nuestros resultados demuestran que podemos obtener una inmunidad específica frente al cáncer a través de la sangre de un individuo sano, lo que de por sí ya resulta muy prometedor».

Inmunidad ‘prestada’

La inmunoterapia o ‘terapia biológica’ frente al cáncer tiene por objetivo el desarrollo de tecnologías que ayuden al propio sistema inmune del paciente a combatir el tumor. Y para ello, se puede hacer de dos maneras. La primera, mediante terapias que anulen los ‘frenos’ naturales que tiene el sistema inmune para llevar a cabo su función y que evitan que actúen frente a las células tumorales.

Por su parte, la segunda de las maneras consiste en ayudar al sistema inmune del paciente a reconocer la presencia de un tumor. Y es que en un gran número de casos, el sistema inmunitario no es capaz de reconocer las células tumorales como ‘elementos dañinos’ o ‘aberrantes’ hasta que es demasiado tarde. Así, y partiendo de la última premisa, el objetivo del nuevo estudio fue evaluar si un sistema inmune ‘prestado’ puede ser capaz de identificar las células tumorales de un paciente con cáncer.

Podemos obtener una inmunidad específica frente al cáncer a través de la sangre de un individuo sanoJohanna Olweus

Concretamente, los investigadores centraron su investigación en los linfocitos T, esto es, las células del sistema inmune responsables de detectar las células anormales –caso de las tumorales– que se encuentran en el organismo. Para ello, los linfocitos T analizan la superficie de todas las células en busca de posibles proteínas o fragmentos proteínicos anormales. Y una vez los encuentran, destruyen la célula. Una situación que ocurre normalmente con las células tumorales, pues presentan en su superficie proteínas defectuosas o fragmentos proteínicos extraños –los denominados ‘neo-antígenos’, muy similares a las proteínas de naturaleza vírica que expresan en sus superficies las células infectadas por un virus–. El problema es que esto no es siempre así.

Ayudando a los linfocitos T

En la primera fase del estudio, los investigadores evaluaron la capacidad de respuesta de los linfocitos T en presencia de fragmentos proteínicos extraños –o neo-antígenos–. Y para ello, pusieron en contacto estos linfocitos T con células de melanoma en las que se había constatado una gran presencia de neo-antígenos de superficie. El experimento se repitió con los linfocitos T del sistema inmune de tres pacientes de melanoma. Y dado que las células tumorales provenían igualmente de cada uno de los pacientes, cabía esperar que los linfocitos T no tuvieran ningún problema en identificar los neo-antígenos. Pero no fue así.

Como explican los autores, «cuando emparejamos los linfocitos T con los neo-antígenos derivados del tumor del propio paciente, observamos que la gran mayoría de estos fragmentos de proteínas aberrantes del tumor no fueron reconocidos».

Entonces, los investigadores repitieron el experimento con los linfocitos T donados por voluntarios sanos. Y en este caso, los linfocitos T ‘prestados’ fueron capaces de identificar la gran mayoría de neo-antígenos ignorados por el sistema inmune del paciente.

Según Ton Schumacher, director de la investigación, «en cierto modo, nuestros resultados demuestran que el sistema inmune de los pacientes con cáncer puede ser fortalecido. Y para ello, una posibilidad es encontrar los linfocitos T del donante correcto para que puedan emparejarse con estos neo-antígenos. Así, el receptor utilizado por estos linfocitos T del donante podría ser usado para modificar genéticamente las células del sistema inmune del paciente y que sean capaces de detectar las células tumorales».

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