Tratamiento de un paciente con artrosis de rodilla
Tratamiento de un paciente con artrosis de rodilla - ARCHIVO
ARTROSIS

Mantener unos niveles elevados de adenosina previene el desarrollo de la artrosis

La terapia sustitutiva con adenosina podría retrasar la aparición de la artrosis y la necesidad de cirugía de reemplazo de las articulaciones

MADRIDActualizado:

La artrosis es una enfermedad crónica causada por el desgaste del cartílago que une los huesos y las articulaciones, lo que da lugar a que los huesos friccionen y, en consecuencia, aparezca dolor, hinchazón y pérdida de movimiento en la articulación. El resultado es que la artrosis es a día de hoy la principal causa de dolor en las personas mayores, sobre todo en la espalda, cadera, rodillas, pies y manos. Un aspecto a tener en cuenta dado que aún no existe cura para la enfermedad, quedando su tratamiento relegado al alivio de la inflamación y el dolor. De ahí la importancia de un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York (EE.UU.), en el que se muestra que el mantenimiento de los niveles de una molécula que, denominada ‘adenosina’, evita la degeneración del cartílago, es suficiente para prevenir la artrosis. O así sucede, cuando menos, en modelos animales –ratas.

Como explica Bruce Cronstein, director de esta investigación publicada en la revista «Nature Communications», «en nuestro trabajo hemos hallado que si los niveles de adenosina disminuyen o se reduce la capacidad de respuesta a la adenosina, el cartílago empieza a degenerarse. Así, nuestros resultados sugieren que la disminución de la producción de adenosina y ATP es un factor que contribuye al desarrollo de la artrosis en las personas mayores».

Proteger el cartílago

La adenosina es un nucleósido bien conocido por su papel como regulador de la actividad neuronal y miocárdica. Una adenosina que, básicamente, se obtiene a partir de la ruptura del ATP –o adenosín trifosfato, molécula que almacena la energía que utilizan las células, energía que se libera una vez ser rompen sus enlaces y se lidera la adenosina–. Pero parece que la importancia de la adenosina no acaba aquí: también es básica para mantener la salud de los condrocitos, esto es, las células responsables de producir el colágeno y los proteoglicanos que forman el cartílago.

Distintos estudios previos habían demostrado que tanto la inflamación como el envejecimiento dan lugar a una disminución de los niveles de ATP –y, por ende, de adenosina– en los condrocitos. Sin embargo, nunca se había planteado la posibilidad de que esta reducción de la adenosina pudiera ser la causa del desarrollo de la artrosis. Por ello, lo que hicieron los autores fue mantener unos niveles elevados de adenosina en un modelo animal –ratas– al que previamente habían causado un daño en el ligamento cruzado anterior –uno de los ligamentos principales de la rodilla y cuyo deterioro constituye una de las principales causas de artrosis en humanos–. Y lo que vieron es que el mantenimiento de estos niveles previno la aparición de la artrosis en estos animales.

La disminución de la producción de adenosina y ATP es un factor que contribuye al desarrollo de la artrosis en los mayoresBruce Cronstein

Tal es así que, como indican los autores, «si nuestros resultados también se confirman en los seres humanos, la terapia sustitutiva con adenosina podría potencialmente retrasar la aparición de la artrosis y la necesidad de cirugía de reemplazo de las articulaciones».

Entonces, esta disminución de los niveles de adenosina y, por tanto, del número de condrocitos, ¿es, cuando menos parcialmente, responsable de la artrosis? Pues sí. Pero también hay otra posibilidad: que las membranas de los condrocitos carezcan del receptor para captar la adenosina –el receptor de adenosina A2A–. Por ello, los autores utilizaron ratas genéticamente manipuladas para no expresar este receptor A2A, viendo que estos animales tenían una capacidad de movimiento nula o, al menos, muy inferior a la de sus homónimas ‘sanas’. La razón se debía, tal y como mostraron las radiografías, que padecían artrosis de rodilla.

Evitar el quirófano

En definitiva, parece que la administración de adenosina, o lo que es lo mismo, el mantenimiento de unos buenos niveles del nucleósido, es eficaz a la hora de prevenir el desarrollo de la artrosis. Como refiere Bruce Cronstein, «si nuestro trabajo resulta exitoso, las futuras terapias prevendrían o retrasarían la necesidad de algunas de las operaciones de reemplazo de articulaciones que se llevan a cabo en la actualidad, hasta un millón al año. Una cifra, además, que sigue creciendo gracias sobre todo a la obesidad, que añade más presión a las articulaciones».

Un avance ciertamente relevante, pues como concluye el director de la investigación, «dado que las articulaciones tienen que ser reemplazadas una y otra vez, si podemos demorar la necesidad de la intervención hasta etapas muy avanzadas de la vida, entonces aumentaríamos la probabilidad de que los pacientes tuvieran que someterse a la cirugía una única vez».