HERPESVIRUS

El 'corta-pega' genético permite erradicar los herpesvirus que portan la mayoría de adultos

El uso de la técnica CRISPR/Cas9 posibilita la alteración del genoma viral, previniendo así la replicación del virus, que en muchos casos acaba muriendo

MADRIDActualizado:

Los herpesvirus son una familia de virus responsables de multitud de enfermedades como los herpes, la varicela, la mononucleosis infecciosa, la queratitis –esto es, la inflamación de la córnea del ojo– e, incluso, algunos tipos de cáncer. Unos herpesvirus que, una vez infectan el organismo, son muy difíciles de erradicar, razón por la que la mayoría de la población adulta se ve abocada a albergar no uno, sino muchas especies distintas de estos herpesvirus. Y es que una vez entran en el cuerpo y causan la enfermedad, estos virus permanecen latentes durante largos períodos de tiempo sin perder la capacidad de reactivarse ocasionalmente. Sin embargo, investigadores del Centro Médico de la Universidad de Utrecht (Países Bajos) podrían haber dado con la clave no ya solo para evitar que se repliquen y causen nuevas reinfecciones, sino incluso para erradicarlos definitivamente.

Concretamente, el estudio, publicado en la revista «PLOS Pathogens», muestra que el uso de una técnica de ingeniería genética que, conocida como ‘CRISPR/Cas9’, permite la eliminación de secuencias específicas predeterminadas en el ADN, puede suprimir la replicación de los herpesvirus, lo que en algunos casos conlleva a su total eliminación.

Y llegados a este punto, ¿qué es este CRISPR/Cas9? Pues básicamente, la combinación de una secuencia repetida de bases denominada ‘repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas’ (CRISPR) y de una enzima con actividad nucleasa, es decir, capaz de trocear el ADN viral –Cas, en este caso la enzima Cas9.

‘Troceando’ el genoma

El nuevo estudio tuvo por objetivo comprobar si la técnica CRISPR/Cas9 era capaz de actuar sobre el ADN de los herpesvirus latentes en las células humanas y, por tanto, prevenir la aparición de nuevas infecciones y enfermedades. Y para ello, los autores diseñaron un ARN guía –o ‘ARNg’, esto es, una secuencia complementaria al ADN viral, lo que posibilita que se una a este ADN– y lo introdujeron en la molécula de CRISPR/Cas9. De esta manera, y según la teoría, debe esperarse que el ARNg llegue hasta el ADN viral, que CRISPR se una a este ADN viral y que Cas9 lo trocee, lo que evitaría que el virus pudiera seguir replicándose.

Concretamente, los investigadores se centraron en tres herpesvirus: el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1), responsable del herpes labial y de la queratitis herpética; el citomegalovirus (CMV), la causa más común de defectos en el nacimiento cuando es transmitido de la madre al feto; y el virus de Epstein-Barr (EBV), responsable de la mononucleosis infecciosa y de distintos tipos de cáncer.

En primer lugar, los autores demostraron que el uso de ARNg en células de linfoma con el EBV en fase de latencia posibilita la introducción de mutaciones en el ADN viral que pueden desactivar muchas de las funciones del EBV. Además, el uso simultáneo de dos ARNg posibilitó la eliminación de hasta el 95% de los genomas del EBV en las células infectadas.

En segundo lugar, observaron que la combinación de ARNg y CRISPR/Cas9 prevenía la replicación del CMV latente en células humanas infectadas. Sin embargo, hubo muchos CMV en los que el uso de la técnica CRISPR/Cas9 no resultó eficaz, lo que sugiere que quizás deban trocearse muchas más partes del genoma viral para lograr que una evitación efectiva de la replicación del virus en todas las cepas –incluidas las resistentes.

Finalmente, los investigadores combinaron dos ARNg y la técnica CRISPR/Cas9 frente al HSV-1, especie de herpesvirus con una capacidad de replicación mucho más veloz que el CMV y el EBV, por lo que sus fases de latencia son mucho más cortas. Y de acuerdo con los resultados, la estrategia evitó que el virus pudiera seguir replicándose. El problema es que CRISPR/Cas9 no fue capaz de trocear el genoma en aquellos HSV-1 que se encontraban en fase latente, no pudiendo así evitar que el virus se reactivara y causara nuevas reinfecciones.

Sin réplica

En definitiva, el uso de la técnica CRISPR/Cas9 podría ser eficaz para evitar que las personas infectadas con herpesvirus sufran nuevos brotes de la enfermedad.

Como explica Robert Jan Lebbink, director de la investigación, «en nuestro trabajo hemos observado una eliminación altamente eficiente y específica del EBV en forma latente en células tumorales infectadas, así como un deterioro de la replicación del HSV-1 y del CMV en células humanas».

Tal es así que, como concluye el investigador, «esperamos que nuestros resultados posibiliten el diseño de estrategias terapéuticas efectivas para el tratamiento de los herpesvirus tanto en la fase latente como en la infecciosa».