Imagen por microscopía electrónica del coronavirus causante del MERS
Imagen por microscopía electrónica del coronavirus causante del MERS - WIKIMEDIA
VIRUS

Hallado un fármaco capaz de detener el MERS y el SARS

El compuesto GS-5734 es capaz de inhibir la replicación de muchos coronavirus, incluidos los causantes del MERS, el SARS y hasta un 30% de los resfriados

MADRIDActualizado:

Los coronavirus son una familia de ARN virus de gran tamaño que provocan más de un 30% de los resfriados comunes. Unos virus que, lejos de ser exclusivos de los seres humanos, afectan a un gran número de especies –sobre todo mamíferos y aves– y que, una vez ‘saltan’ desde los animales a los humanos, son responsables de causar algunas de las infecciones más mortales surgidas en los últimos años. Es el caso del ‘síndrome respiratorio agudo grave’ (SARS), detectado por primera vez en 2002 en el sudeste asiático y asociado a una mortalidad del 10%; y, sobre todo, del ‘síndrome respiratorio de Oriente Medio’ (MERS), originalmente identificado en Arabia Saudí en 2012 y cuya mortalidad se establece en torno al 40%. El problema es que aún a día de hoy no hay ningún tratamiento capaz de frenar la expansión de los coronavirus. O así hay sido hasta ahora, dado que investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Vanderbilt en Nashville (EE.UU.) podrían haber encontrado el primer fármaco antiviral capaz de inhibir muchos de estos coronavirus, lo que permitiría tratar las infecciones presentes y prevenir las futuras epidemias –incluyendo el SARS y el MERS.

Como explica Mark Denison, director de esta investigación publicada en la revista «Science Translational Medicine», «hay una gran preocupación de que el coronavirus causante del MERS pueda escapar y expandirse cuando millones de personas visiten Arabia Saudí con motivo de la peregrinación a La Meca. Y hasta la fecha no ha habido ningún fármaco antiviral efectivo para ningún coronavirus conocido».

Humanos y animales

El equipo de investigadores de Mark Denison lleva más de dos décadas investigando la biología de los coronavirus. Una labor que en los últimos meses ha contemplado la evaluación de distintos fármacos experimentales y que ha posibilitado la identificación de un compuesto que, bautizado como ‘GS-5734’, se encuentra en fase de desarrollo clínico para el tratamiento del virus del ébola y que parece muy eficaz a la hora de inhibir los coronavirus.

Como indica Brett Case, co-autor de la investigación, «GS-5734 es altamente efectivo frente a los coronavirus en cultivos celulares. Un hallazgo ciertamente sorprendente, pues los compuestos de su clase, es decir, los análogos de nucleósido, han por lo general fracasado a la hora de inhibir la replicación de los coronavirus».

Hasta la fecha no hemos contado ningún fármaco antiviral efectivo para ningún coronavirus conocidoMark Denison

Concretamente, el estudio ha mostrado que GS-5734 inhibe la replicación de los coronavirus causantes del SARS y del MERS en sistemas ‘in vitro’, incluidos cultivos de células epiteliales humanas de las vías aéreas –el tipo de célula infectada por estos coronavirus respiratorios.

Es más; los resultados también muestran la eficacia del compuesto a la hora de tratar los coronavirus humanos circulantes y los coronavirus en murciélagos, virus estos últimos que tienen la capacidad de infectar los cultivos de células humanas y que están considerados como ‘originarios’ de las infecciones en humanos. Y lo que es más importante, el estudio también ha constatado la eficacia profiláctica –o preventiva, esto es, antes de la infección– y terapéutica –tras la infección– de GS-5734 a la hora de reducir la carga viral en los pulmones en modelos animales –ratones– de SARS.

Como destaca Mark Denison, «el nuevo compuesto muestra una amplia actividad frente a una variedad de coronavirus humanos y animales y se presenta como una opción terapéutica muy interesante para una familia de virus susceptible de emerger desde reservorios animales».

Más allá del ébola

En definitiva, el fármaco experimental GS-5734 podría ser la solución no solo para el tan temido virus del ébola, sino también para tratar muchos de los resfriados y los igualmente temidos SARS y MERS. Y es que cabe recordar que el brote de MERS acaecido en Corea del Sur en 2015 infectó a cerca de 200 personas y provocó, además del cierre de muchos hospitales coreanos, el deceso de más de 30 pacientes. Todo ello a partir de la infección por el coronavirus de un único paciente.

Sin embargo, aún habrá que esperar. Todavía debe comprenderse cómo y por qué funciona este GS-5734, así como profundizar en el conocimiento de la biología de los coronavirus para identificar otras posibles dianas terapéuticas. Un trabajo de investigación que se agilizará enormemente gracias al nuevo compuesto.

Como concluye Mark Denison, «este es un ejemplo muy interesante de cómo la investigación básica para comprender los mecanismos de replicación y patogénesis de un virus puede conllevar al descubrimiento de un compuesto con un potencial terapéutico tan importante».