Cáncer de mama
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CÁNCER DE MAMA

Un fármaco ya disponible puede prevenir el cáncer de mama asociado al gen ‘BRCA1’

La inhibición de RANK con el fármaco ‘denosumab’ detiene la proliferación de células precursoras de cáncer de mama en mujeres con mutaciones en el gen ‘BRCA1’

MADRIDActualizado:

En nuestro país se diagnostican cada año más de 25.000 nuevos de cáncer de mama, tipo de tumor que, con cerca de 6.200 decesos anuales, representa la primera causa de mortalidad por cualquier enfermedad oncológica entre las mujeres españolas. Un tipo de tumor cuyo desarrollo, además de por distintos factores ambientales, viene condicionado por los genes. Es el caso de la presencia de mutaciones en los genes de la familia ‘BRCA’ –siglas en inglés de ‘proteína de susceptibilidad al cáncer de mama’– y, sobre todo, en el gen ‘BRCA1’, asociado con un riesgo mucho mayor de aparición no solo de un cáncer de mama muy agresivo, sino también de cáncer de ovario. De hecho, y como hiciera la actriz Angelina Jolie, muchas mujeres con mutaciones en el gen optan por la extirpación quirúrgica de sus senos y ovarios para reducir este riesgo. De ahí la importancia de un nuevo estudio dirigido por investigadores del Instituto de Investigación Médica Walter y Eliza Hall en Melbourne (Australia), en el que se muestra que un fármaco ya comercializado puede prevenir el desarrollo del cáncer de mama en mujeres portadoras de la mutación.

Concretamente, el estudio, publicado en la revista «Nature Medicine», muestra que el fármaco ‘denosumab’ es capaz de evitar la aparición del cáncer de mama en mujeres que han heredado un gen ‘BRCA1’ defectuoso. Tal es así que el tratamiento con este fármaco podría suponer una medida preventiva mucho menos traumática que la cirugía a la que, a día de hoy, se ven abocadas muchas de estas mujeres.

Inhibición de RANK

Para llevar a cabo el estudio, los autores emplearon muestras de tejido mamario donadas por mujeres portadoras de mutaciones en el gen ‘BRCA1’ con el objetivo de identificar las células precursoras del cáncer de mama.

Los resultados mostraron que estas células precursoras guardan muchas similitudes con las células tumorales del cáncer de mama agresivo. Como explica Emma Nolan, co-directora de la investigación, «las células precursoras proliferaban rápidamente y eran muy susceptibles a padecer daños en su ADN. Unas características que resultan fundamentales para su transformación en células tumorales».

Angelina Jolie
Angelina Jolie- AFP

Es más; el estudio también mostró que las células precursoras podían ser identificadas por la presencia de una proteína denominada ‘receptor activador del factor nuclear κ B’ (RANK). Un aspecto fundamental dado que, como destaca Geoff Lindeman, co-director de la investigación, «a día de hoy ya contamos con inhibidores de la vía de señalización de RANK en la práctica clínica. De hecho, hay un inhibidor llamado ‘denosumab’ que ya se está utilizando en el tratamiento de la osteoporosis y del cáncer de mama que se ha extendido a los huesos».

La inhibición de RANK podría retrasar e, incluso, prevenir, el cáncer de mama en mujeres con una mutación en el gen ‘BRCA1’Geoff Lindeman

Por tanto, el siguiente paso del estudio fue evaluar el efecto de la administración de ‘denosumab’ –o lo que es lo mismo, la inhibición de RANK– sobre las células precursoras en las muestras de tejido con mutaciones en ‘BRCA1’. Y de acuerdo con los resultados, la inhibición de RANK evitó el crecimiento de las células precursoras en los tejidos y limitó el desarrollo de los tumores de cáncer de mama en modelos experimentales.

En palabras de Geoff Lindeman, «creemos que esta nueva estrategia podría retrasar e, incluso, prevenir, el cáncer de mama en mujeres que han heredado una mutación en el gen ‘BRCA1’. Por ello, ya hemos iniciado un ensayo clínico para ver si, efectivamente, esto sucede así».

¿Adiós a la cirugía?

En consecuencia, el uso de inhibidores de la vía de señalización de RANK como ‘denosumab’ podría posibilitar que las mujeres con mutaciones del gen no tuvieran que recurrir a la cirugía para reducir su riesgo de cáncer de mama.

Como apunta Geoff Lindeman, «se trata de un descubrimiento que, cuando menos potencialmente, puede resultar muy importante para las mujeres portadoras de un gen ‘BRCA1’ defectuoso, para las que las opciones actuales son muy limitadas. Y es que las estrategias actuales para la prevención del cáncer incluyen la extirpación quirúrgica de los senos y/o de los ovarios, lo que puede tener un impacto muy significativo sobre la vida de las pacientes».

Como concluye Jane Visvader, co-autora del estudio, «resulta realmente emocionante pensar que nos encontramos en el camino correcto para hallar el ‘santo grial’ de la investigación del cáncer, divisando una manera de prevenir este tipo de cáncer de mama en mujeres con un elevado riesgo genético».