El truco de Luis, el español que gana todos los concursos: lleva 5 coches, 10 motos y 7 viajes

Luis Ortega, un bombero de Mérida, acumula centenares de obsequios en sorteos de productos de supermercado

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No ha ganado nunca bonolotos, primitivas, euromillones ni otro tipo de lotería. Lo de Luis, bombero de Mérida, son premios más modestos, especialmente de productos de supermercado: refrescos, conservas, yogures, bollería...

Luis se ha hecho desde el año 2003 con cinco coches, diez motos, un viaje para el Mundial de Fútbol de Sudáfrica en 2010, otro a Punta Cana, uno más a Bora Bora, cuatro a Nueva York, un Iphone 6, decenas de PlayStation, abonos para festivales de música, dotaciones en metálico por un valor total superior a los 30.000 euros... «Ya no llevo un registro, aunque es raro el mes que no gano algo», dice. Lo último, «hace dos semanas», una bicicleta de montaña de más de dos mil euros.

El bombero compra un montón de unidades de un producto determinado y luego emplea horas en enviar sus datos a la empresa titular de la promoción, casi siempre por internet. Para lo primero hace falta capital; para lo segundo, muchos ratos libres. Su profesión le ayuda con un calendario benigno: una jornada de trabajo de 24 horas, seguida de cuatro días festivos, según informa La Verdad.

Luis afirma haber perdido una sola vez en los catorce años que lleva jugando. Se trataba del que hubiera sido su quinto viaje 'por la cara' a Nueva York. «El premio eran cinco días allí para cinco personas y nos quedamos sin él porque un amigo decidió que invirtiéramos solo 150 euros cada uno en comprar el producto. Con 160 nos lo hubiéramos llevado. Yo siempre trato de asegurar comprando un poco más de lo que considero suficiente. Se trata de un cálculo de probabilidades que me hago un poco a voleo».

Ortega ha empleado mucho dinero en este 'hobby', pero hasta ahora le ha salido rentable. Acumula premios en metálico por un valor superior a los 30.000 euros. Además, «he vendido los cinco coches y ahí he sacado un beneficio económico». Con todo, repite que su hábito es solo una afición.