BITÁCORAS

La surrealista historia del hombre que pedaleó 500 kilómetros por error

Pretendía llegar a su casa, pero circuló con su bicicleta en dirección contraria

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¿Quién no se ha perdido alguna vez viajando por carreteras desconocidas? La situación era más habitual hace unos cuantos años, cuando no disponíamos de smartphones con navegador incorporado para orientarnos casi en cualquier rincón del mundo. Nada tan desesperante como creer que estamos acercándonos a nuestro destino y descubrir que tenemos que dar media vuelta, 'desandar' el camino recorrido y reiniciar el trayecto por la vía correcta. Pero si algo así resulta frustrante conduciendo un automóvil... imagina que te ocurre utilizando una bicicleta.

Eso es exactamente lo que le ha sucedido a un desventurado trabajador chino, que subió a su bicicleta en la ciudad de Rizhao, en plena costa del Mar Amarillo, convencido de que tomaba la dirección adecuada para llegar a Qiqihar, al norte del país. Sabía que le esperaba un larguísimo viaje, porque son cerca de 2.000 los kilómetros de asfalto que separan a estas dos ciudades chinas. Todo un desafío que el hombre estaba dispuesto a superar, según nos cuentan en el blog Mashable.

Lo cierto es que tenía un buen motivo para cubrir semejante distancia a pedales: su objetivo era alcanzar su ciudad natal a tiempo para celebrar allí el Año Nuevo chino. Quizá por eso no pensó muy detenidamente en lo que estaba haciendo. Lo único que hizo fue avanzar, avanzar y avanzar siguiendo unas indicaciones que consideraba correctas. Por lo que parece, por su cabeza ni siquiera pasó la idea de pararse a preguntar para asegurarse de que su rumbo era adecuado.

No se detuvo hasta que le obligaron a hacerlo... y eso fue en Anhui. O lo que es lo mismo: unos 500 kilómetros en la dirección opuesta a la que debía haber tomado al partir. Su destino estaba al norte y él apuntó al sur. Y a pesar de todo puede decirse que tuvo una pizca de fortuna, porque la policía le dio el alto al estar circulando de ilegalmente por una autopista. Nadie sabe hasta dónde habría llegado de no haber recibido el aviso de las autoridades.

En el mapa sobre estas líneas puedes ver los tres puntos clave: en el centro Rizhao, punto de partida; al norte Qiqihar, el destino deseado; y al sur Anhui, el lugar al que llegó sin habérselo propuesto. Al menos, su estrambótica historia ha tenido un final feliz: los agentes de policía y los trabajadores del peaje decidieron reunir dinero para comprarle un billete de tren desde Anhui hasta Qiqihar. De lo contrario, habría tenido que pedalear casi 2.500 kilómetros... siempre y cuando no se perdiese de nuevo.