Dice llevar enviando cartas desde 2015, pero nadie le ha hecho caso
Dice llevar enviando cartas desde 2015, pero nadie le ha hecho caso - ABC.ES

Un político se denuncia a sí mismo por cobrar 5.000 euros sin hacer absolutamente nada

El chipriota Marios Dhrousiotis desvela que solo firma bajas y se preocupa de que los empleados lleguen a su hora

MadridActualizado:

Se llama Marios Dhrousiotis, es un funcionario de Chipre y, para asombro de muchos, ha dirigido una queja oficial al presidente de la región Nikos Anastasiadis por cobrar la friolera de 5.000 euros al mes a pesar de no hacer absolutamente nada. Así lo ha afirmado el diario «Cyprus Mail», donde también se señala que encabeza un departamento dentro del Ministerio de Energía con varios trabajos (inexistentes) como promover y mejorar la imagen de este organismo entre la sociedad.

La carta fue publicada en un medio el pasado martes y, en ella, Dhrousiotis se queja de que fue trasladado hace un año a su nuevo puesto de trabajo y que, desde entonces, no hace absolutamente nada. «En mi opinión, el estado ahorraría dinero si me permitiera permanecer en casa y me enviara mi sueldo, ya que al menos no habría gastos en el funcionamiento de la oficina como iluminación y calefacción. Es inaceptable que le impidan a un empleado trabajar de forma honrada», explicaba en su misiva.

Concretamente, Dhrousiotis fue hecho jefe de un departamento formado por seis personas en febrero de 2015 bajo la promesa de que dirigiría una unidad de «vital importancia para el ministerio y la economía del país en general» (según se puede leer en un comunicado publicado por el Ministerio de Energía de hace un año). «Su propósito principal será servir a los inversores y profesionales reduciendo la burocracia y favoreciendo la administración rápida de los casos empresariales a través de un enfoque individualizado», explicaba el texto.

A su vez, el documento explicaba que el nuevo jefe de este servicio tendría una amplia capacidad de actuación y de mostrar iniciativa para resolver problemas que afectasen a los inversores, mejorar la recogida de información de los empresarios y aumentar la competitividad de la economía. Sin embargo, Dhrousiotis ha afirmado que este trabajo es totalmente inexistente y que, ni se le ha pedido entregar ninguna propuesta para mejorar el grupo que dirige, ni ha contribuido a los esfuerzos del ministerio para optimizar su servicio. A su vez, dice estar deprimido porque lo único que hace (de vez en cuando) es llevar documentos de un lugar a otro.

«Estas son las labores de un funcionario menor, no de uno que cobra un sueldo tan grande», ha explicado. Hace un año que Dhrousiotis comenzó a enviar cartas, pero hasta ahora nadie le ha escuchado. Todas ellas, afirmando que se está desperdiciando dinero en su puesto. «Considero que es un desperdicio de recursos de los servicios públicos colocar un supervisor en una escala A13 + 2 en un departamento donde las principales funciones son a firmar hojas de ausencia y comprobar el tiempo de llegada y salida de seis empleados», determina.