El osado cowboy que detuvo un atraco a mano armada

Un vídeo de YouTube muestra la valiente intervención de un vaquero durante un robo

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Las películas del oeste han instalado en nuestras mentes una imagen estereotipada de los vaqueros. Se trata de tipos duros y valientes, que no dudan en enfrentarse a cualquiera que les amenace. Por supuesto, la mayor parte de los cowboys actuales se parecen en poco o nada a los que aparecen en los westerns; pero todavía queda alguno que conserva esa osadía tan característica. Así lo demuestra un impactante vídeo compartido en YouTube por Fox News y muchos otros medios.

Las imágenes fueron filmadas por las cámaras de seguridad de un área de servicio en Monterrey (México), hace apenas unos días. En ellas vemos cómo un joven encapuchado entra en el local y saca una pistola, con la que amenaza primero a la dependienta y después al cliente que estaba en caja, un hombre ataviado con un sombrero vaquero. Nervioso, el atracador parece querer controlar cuánta gente hay en el interior de la tienda, pero comete un error fatal: da la espalda al cowboy durante unos instantes.

El vaquero mantiene la calma en todo momento. Cuando el ladrón le apunta directamente no tiembla, ni siquiera parece pestañear. Sólo se quita las gafas de sol con lentitud, preparando su próximo movimiento. En cuanto el atracador se da la vuelta, pasa al ataque. Como un depredador se abalanza sobre él y le inmoviliza, centrándose en provocar que suelte el arma para evitar que alguien pueda salir herido. En un par de segundos de forcejeo, la pistola está en el suelo.

El ladrón sabe que está en apuros y ya sólo quiere librarse como sea de su captor. Bracea, se revuelve, trata de huir; pero el cowboy no está dispuesto a soltarle. En cierto instante salen del plano, justo cuando entra en escena otro empleado de la tienda, que se hace con el arma y se la lleva. El primero en reaparecer es el joven atracador, que se ha quitado la sudadera para escabullirse del vaquero e intenta escapar de la tienda a toda velocidad.

Está cerca de conseguirlo, pero se queda a escasos centímetros de la puerta. Un tercer trabajador le intercepta y le sujeta del cuello, reduciéndole de manera irremediable. A él se suman el heroico vaquero y el empleado que tiene la pistola. Nada podrá librar al atracador de ser arrestado y pagar por su crimen. Todo gracias a la valentía de un cowboy que bien podría haber salido de una película de Clint Eastwood.