La ingeniosa «superchuleta» con la que un estudiante se la jugó a su profesor

«Bien jugado, lección aprendida», reconoce el docente en Instagram

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Quizá sea aventurado hablar de una mayoría, pero todos sabemos que muchísimos estudiantes han hecho y hacen 'chuletas'. Algunos recurren a ellas de manera puntual, tratando de quitarse de encima una asignatura que se les resiste; otros hacen de su uso una constante a lo largo de toda su vida académica. Lo que está al alcance de pocos es encontrar una especie de vacío legal para copiar en las mismas narices del profesor, sin que éste pueda hacer nada para evitarlo. Elijah Bowen lo ha conseguido.

La ocurrencia de este estudiante del Anne Arundel Community College (Maryland, Estados Unidos) se ha hecho viral después de que su propio maestro, Reb Beatty, contase la anécdota en su cuenta personal de Instagram. El docente permite a sus alumnos asistir a sus exámenes con una pequeña tarjeta de apoyo, algo así como una 'chuleta' permitida. Antes de la prueba, Beatty informó a su clase sobre las medidas máximas de esa hoja de apoyo... pero por lo que se ve, olvidó un detalle vital: concretar la unidad de longitud a la que se refería.

«Primer examen del semestre y, como siempre, permito una tarjeta de notas de 3x5», explica el maestro en su post, «hoy, un estudiante apareció con esto. Sí, es de 3x5... pies. Preciso como soy, parece que nunca especifiqué que hablaba de 3x5 pulgadas, así que tuve que admitirla». En otras palabras: el profesor pretendía admitir notas de 7.62 por 12.70 centímetros y se encontró con un alumno con un enorme mural de 91.44 por 152.40 centímetros. Una hoja en la que caben un montón de apuntes, algo que supone una gran ventaja a la hora de realizar un test.

«Bien jugado y lección aprendida, Elijah Bowen», reconoce Reb Beatty. Algunos de sus estudiantes han dejado sus impresiones en la publicación, en su mayoría para aplaudir la audacia de su compañero. «¿Cómo no se me ocurrió a mí el curso pasado?», lamenta una alumna. «Sin duda alguna, es el más listo de la clase», añade otra. El propio Elijah Bowen se ha animado a dejar un comentario para su profesor. «Si suspendo, puedes quedarte mi monopatín», bromea el protagonista de la historia.

Este joven no es el primero que adquiere fama en redes sociales por su agudeza a la hora de hacer trampas en un examen. En esta sección ya te hablamos de otras siete insólitas maneras de hacer «chuletas» en un examen, algunas de ellas verdaderamente increíbles. Con más de una tendrás la sensación de que, a fin de cuentas, habría resultado menos trabajoso sentarse a estudiar.