El hombre que repitió la descomunal carrera de Forrest Gump

Rob Pope ha recorrido una distancia de más de 24.000 kilómetros durante 409 días

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Camino del 25º aniversario de su estreno, miles de aficionados al cine han disfrutado de un verdadero clásico como «Forrest Gump». Una obra maestra con la que es difícil no emocionarse, reír y llorar durante sus casi dos horas y media de duración. Uno de los pasajes más célebres de la película comienza en el momento en que el protagonista, con el corazón roto por su amada Jenny, decide echar a correr. Sin destino, sin intenciones, sin límites. Sólo corre, corre durante tanto tiempo que la barba le llega al pecho. ¿Imaginas que alguien emulase su hazaña en la vida real?

Ese hombre existe. Se llama Rob Pope y no sólo ha repetido la larguísima carrera de Forrest Gump, sino que ha conseguido superarla, según ha relatado en su blog y en su página de Facebook. Atendiendo a los datos que se ofrecen en el filme, Forrest habría atravesado varias veces el país, de este a oeste y viceversa. Su particular paseo habría durado 1.169 días; o tal como él mismo dice, tres años, dos meses, catorce días y dieciséis horas. En ese tiempo recorrió unos 24.539 kilómetros.

«Creo que la película es una hermosa historia sobre la vida y sobre cómo tratamos a los demás. Forrest no juzga a nadie, ni por su color de piel, ni por su procedencia, ni por su capacidad ni por ningún otro motivo. Si todo el mundo se pareciese un poco más a él, el mundo sería un lugar mejor», comenta Rob. Nativo de Liverpool, confiesa que siempre soñó con recorrer Estados Unidos, pero no supo cómo lo haría hasta ver «Forrest Gump». Entonces supo que debía homenajear a ese personaje que le había llegado al corazón.

A sus 39 años, no dudó en dejar su empleo para embarcarse en la aventura. Aunque Rob preparó su viaje bastante más que Forrest, eso no le libró de las lesiones: una inflamación en el tendón de Aquiles y una rotura de cuádriceps se cuentan entre los percances que sufrió. Trató de ser fiel al personaje, por lo que lució la mítica gorra con el logo «Bubba-Gump» y no se afeitó ni se cortó el pelo mientras el viaje estaba en marcha. Su barba llegó a congelarse cuando tuvo que correr bajo la nieve, pero ni siquiera las inclemencias meteorológicas pudieron frenarle.

Lo único que le ha impuesto una pausa es el nacimiento de su hija Bee Catherine. Rob ha regresado momentáneamente a Liverpool para conocerla, pero pronto volverá a Estados Unidos para completar su gesta. El contador ha quedado detenido en unos 24.784 kilómetros y su idea es rebasar los 25.100. Serán 409 los días que haya invertido en la carrera, poco más de la tercera parte del tiempo que empleó Forrest, pero suficiente para acumular decenas de anécdotas que compartir con su pequeña.