Vídeo: Lee la conversación de Whatsapp íntegra entre padre e hija

La exagerada reacción de un padre al encontrar el «juguete sexual» de su hija

Se precipita sacando conclusiones y termina quedando en ridículo ante la joven

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«Cuando llegues a casa tenemos que hablar». Esas palabras pueden resultar temibles para un adolescente si salen de la boca de un padre o de una madre. Significan que han encontrado un secreto que el joven prefería mantener oculto, que de algún modo se han enterado de alguna de sus travesuras, que tendrá que ofrecer algún tipo de explicación incómoda. Claro que también existe la posibilidad de que el progenitor en cuestión cometa un error. Un error que puede ser de bulto, como el que se ha hecho viral en Twitter en las últimas fechas.

Emily, una usuaria de esta popular red social, ha compartido en su timeline una captura de la surrealista serie de mensajes que cruzó con su padre hace pocos días. «Esto ha sido tan raro... Dios mío, mi papá realmente dio por hecho lo peor», ha comentado la chica, entre divertida y extrañada por la reacción de su padre. Todo comenzó con una variante de la temida frase. «Emily, ¿dónde estás? Cuando llegues a casa tenemos que hablar», envió el hombre a través de la aplicación iMessage.

Al momento, Emily explicó que estaba «en casa de unos amigos» y quiso saber cuál era el asunto que preocupaba a su padre. Éste, enviándole la foto que puedes ver sobre estas líneas, señaló: «Bueno, he encontrado esto. ¿Por qué compras estas cosas? ¡Es asqueroso! No deberías malgastar así tu dinero. Si tienes esta clase de necesidades al menos te sugiero que no dejes esta basura por ahí tirada». La joven no daba crédito. «Papá, ¿qué crees que es eso?», interrogó, dispuesta a aclarar lo que estaba pasando.

«¡El tipo de cosa que la gente compra en un sex shop! ¡Esos asquerosos juguetes que vibran! Tampoco soy tan viejo, Emily...», replicó el padre. El misterio de la indignación estaba resuelto: el hombre estaba convencido de que tenía delante un vibrador, cosa que juzgaba como inapropiada. Nada más lejano a la realidad, tal como le demostró inmediatamente su hija. «Papá, eso es un cargador de móvil portátil. Lo usé para cargar la batería de mi móvil cuando fui a Disneyland. Por Dios... y por cierto, ¿qué estabas haciendo con mis cosas?».

La cara del padre al comprender su ridículo error tuvo que ser un poema. «No se lo cuentes a tu madre», suplicó en su último mensaje, «lo siento, estaba buscando palillos en tu habitación». Y como no podía ser de otro modo, dio por finalizada la surrealista conversación con una frase típica de papá: «Por cierto, ve con cuidado cuando vuelvas a casa».