El curioso vínculo entre Napoleón, Hitler y la invención de la Nutella

Los dos gobernantes pudieron ser sorprendentemente decisivos en la creación de la famosa crema de cacao y avellanas

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Pocas cosas pueden presumir de no pasar de moda y la Nutella es una de ellas. La crema de cacao y avellanas de la compañía Ferrero lleva más de cincuenta años en los supermercados tal y como la conocemos, aunque la receta original es mucho más antigua. De hecho, existen lazos que la vinculan tanto con Napoleón Bonaparte como con Adolf Hitler. El blog Serious Eats nos invita a hacer un viaje en el tiempo para descubrir qué papel jugaron estas personalidades históricas en el nacimiento de un dulce hoy famoso en todo el mundo.

Los orígenes de la crema están en una golosina italiana llamada 'gianduia', creada a comienzos del siglo XIX y bautizada algo más tarde con el nombre de un personaje de la tradición oral. Con Napoleón en plena conquista de Europa, las tensiones entre Francia y Gran Bretaña estaban en su punto álgido. Los embargos y los bloqueos afectaron al cacao que llegaba de Sudamérica, por lo que los célebres maestros chocolateros de Turín tuvieron que buscar alternativas para continuar produciendo. Las encontraron en los avellanos del Piamonte.

Según el mito, los reposteros comenzaron entonces a utilizar avellana molida, de textura y apariencia similar al cacao. De la mezcla habría nacido la 'gianduia'. En cualquier caso, existen voces que dudan de la veracidad de esta versión, dado que se sospecha que los turineses carecían de la tecnología precisa para moler avellana en cantidades importantes. Ciertos historiadores creen que la idea de combinar ambos ingredientes pudo llegar precisamente de Francia. Sea como sea, fue en tiempos de Napoleón cuando la 'gianduia' empezó a crecer en popularidad.

Los chocolateros italianos llevaban ya varias décadas produciendo el dulce cuando les alcanzó el segundo momento decisivo en este relato: la Segunda Guerra Mundial. Caído Hitler, la escasez de cacao seguía golpeando a Europa como lo había hecho en el siglo anterior. Un pastelero piamontés llamado Pietro Ferrero creó en 1946 una pasta que podía untarse en pan inspirada en la 'gianduia', a la que llamó 'giandujot'. En los años siguientes ajustó la receta para hacerla menos espesa y más barata, rebautizándola como 'Supercrema'.

La popularidad del dulce se disparó y en 1961 Michele Ferrero, hijo de Pietro, terminó de perfeccionar la receta añadiendo aceite de palma. La versión definitiva, ya llamada Nutella, no tardaría en ser exportada a todos los rincones del planeta. Una crema deliciosa que cubre miles de rebanadas de pan cada día, tan apreciada que hay quien no duda en protegerla como un tesoro. Un ingeniero alemán llegó a crear un candado que impide comer Nutella si el propietario del bote no da permiso.