Ingredientes
• Medio kilo de langostinos
•
una cucharada de vino
•
una pizca de sal
•
un poco de azúcar
•
media cucharada de harina de maíz remojada
•
una pizca de sazonador chino y glutamato monosódico ( si no lo encuentra, puede sustituirlo por caldo de pollo)
1. Limpiamos los langostinos, los pelamos y los volvemos a lavar. Luego, los ponemos a escurrir. En un recipiente, mezclamos los langostinos con la sal, el vino y la harina de maíz. Revolvemos la mezcla mientras le incorporamos un poco de aceite.
2. Ponemos el té en un vaso de cristal, le agregamos agua hirviente y lo dejemos reposar, para utilizarlo más tarde. Calentamos un poco el aceite vegetal en una wolk o sartén sobre el fuego, cuya llama no deberá ser muy alta. Cuando el aceite esté semicaliente, vertemos los langostinos y los salteamos, separándolos y volteándolos hasta que queden cocidos.
3. Echamos en esta wolk la esencia de jengibre, la sal, el azúcar, el glutamato monosódico o el caldo de pollo, y el resto del vino. Removemos la mezcla con una paleta mientras añadimos la infusión y lo salteamos un poco más. Está listo para servir.
Comenta esta receta
¿Tienes algo que decir sobre esta receta? Un truco para mejorar el sabor, alguna corrección que desees aportar... Este es tu sitio.

Cocinar con aceite muy caliente no quiere decir dejarlo humear. Eso significa que se está quemando, lo que puede irritar su sistema digestivo y producirle pesadez.
Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U, Madrid, 2010