Por mí, que siga Mourinho
José Mourinho, durante un entrenamiento del Real Madrid - EFE
tiempo de juego

Por mí, que siga Mourinho

Es un buen entrenador, aunque no me gusten su fútbol ni sus maneras, pero nos da mucho juego

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Se está extendiendo la teoría de que Mourinho no seguirá en el Madrid por culpa de la prensa. Yo alucino. El que manda en el Madrid es Florentino Pérez y no ha nacido todavía el periodista capaz de influir en sus decisiones. Aquellos que piensan que la prensa puede fulminar al entrenador, o minusvaloran a Florentino o no le conocen. Mourinho tiene contrato y si quiere continuar no hay nada que se lo impida. Otra cosa es que la prensa sea la excusa perfecta para coger la maleta y volar.

Soy periodista, me siento orgulloso de ello y en mi vida ni yo ni ninguno de mis compañeros creo que hayamos puesto o quitado presidentes, técnicos y jugadores. Como mucho, habremos influido en la opinión de las masas sociales de los clubes.

El portugués es un buen entrenador, aunque a mí su fútbol y sus maneras no me gusten, porque pienso que hacen mucho daño a la entidad blanca. Pero quiero que siga porque, egoístamente, a los periodistas nos da mucho juego. A los realizadores de televisión, para cazar el instante en que le mete el dedo en el ojo a Tito Vilanova. A los fotógrafos, para captar el instante en que espera en un parking a un árbitro. A los reporteros de a pie, para sentir en sus carnes la amenaza en un cuarto del Bernabéu, por una información publicada. A los cámaras de televisión, para pillarle cuando ordena a los futbolistas que se auto expulsen en Amsterdam. A sus periodistas seguidores, para que sigan fomentando el odio y la división en el madridismo. A los exfutbolistas y hoy comentaristas, para que sigan recibiendo andanadas a través de la palabra. Por todo ello, ¡cómo no voy a querer que siga!

Además, Mourinho ha conseguido que esos que llevan la bandera anticonstitucional a los campos y que gritan ¡España, España!, quieran ahora que la selección de Del Bosque pierda. Y que dos símbolos del madridismo como Casillas y Ramos sean declarados «no gratos» por los ultras del Bernabéu. Por favor, Florentino, por el bien del periodismo y del Madrid ¡renuévale de por vida!