Real Madrid-BetisZidane da la cara: «Esto lo levantamos nosotros»

El técnico une al equipo: «Creamos veintisiete ocasiones y no entraron. Ahora hay que tener tranquilidad, iremos a Vitoria a ganar»

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El Real Madrid tiene un problema de ideas y de velocidad en el Bernábéu, donde los rivales se encierran y le tapan los huecos. El campeón sumó su primera derrota en esta Liga. Volvió a fallar en su estadio, donde no sabe lo que es ganar en el campeonato nacional. El equipo de Zidane se encuentra a siete puntos del Barcelona al cabo de cinco jornadas de Liga. Ni el regreso de Cristiano solucionó las debilidades del conjunto blanco. El Real Madrid no marcó por vez primera en 74 partidos y se quedó con el récord de 73, igualado con el Santos. Pero para el equipo local esa plusmarca era lo de menos. Ronaldo, su estrella, no paró de rematar y no consiguió romper la muralla bien protegida por Adán, la estrella del triunfo verdiblanco. El Madrid se quejó de un penalti claro cometido sobre Marcelo, no señalado, pero Zidane no justificó sus problemas en esa jugada.

El Madrid se queja de un penalti claro a Marcelo

El luso buscó el acierto como ariete puro y sufrió el marcaje estrecho de Feddal y Mandi, que no se preocupaban ni del balón ni del resto de atacantes del conjunto madridista, solo de vigilar al Balón de Oro. Un taconazo de espaldas, como el que hizo en Vallecas hace cuatro años, y un disparo cruzado con la derecha no subieron al marcador porque los defensas despejaron la pelota con Adán batidos. Un pase perfecto de Bale lo remató mal el portugués, que se escurrió en otra ocasión por culpa de un césped demasiado regado. Se quejó Ronaldo del exceso de agua en el área del fondo sur, donde la afición blanca coreaba la dimisión de Sánchez Arminio y escenificaba el cántico «Federación, corrupción», en recuerdo de los cinco partidos de suspensión impuestos a la estrella madridista.

Ni con dos nueves

El gol no llegó ni con la entrada de Asensio, Borja Mayoral y Lucas. Había dos delanteros centro y no se cazó un buen remate. Bale estrelló un disparo en el poste. Y el Real Madrid se desesperó, falto de velocidad, sin ideas. Habrá cumbre en la cocina. Ni la reaparición de Cristiano solucionó las debilidades del esquema. Son momentos difíciles. Y el técnico se puso al frente de la manifestación para demostrar serenidad ante la crisis: «No estoy preocupado, ni me achaco nada. Hemos rematado veintiocho veces y el balón no ha querido entrar. En estas situaciones yo expreso a mis jugadores tranquilidad. El grupo está junto y esto lo levantamos nosotros. Ahora vamos a Vitoria y tenemos que ganar».

Analizó que no hay nada perdido: «Estamos a siete puntos, pero estoy es muy largo. Aunque no hemos hecho un gran partido, no merecimos perder. Tuvimos muchas oportunidades que en otras ocasiones entraban y que ahora no. Me duele sufrir ese 0-1 en contra al final después de tanto esfuerzo».

Reflexionó sobre las tres jornadas que el campeón suma sin vencer en el Bernabéu: «Las tres veces nos han marcado antes. No tiene nada que ver el hecho de jugar en casa o fuera. En Anoeta hicimos un gran partido y ahora no hemos merecido perder, pero el fútbol es así».