Fernando Rodríguez Lafuente

Perder de éxito

Fernando Rodríguez Lafuente
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El Madrid, ante el Betis, perdió de éxito. Se puede perder de éxito. La vida es así, o peor, o más rara. El Madrid perdió de éxito en una extraña amalgama de circunstancias. Es muy complicado cuando se han alcanzado diversos triunfos, sin duda espectaculares, no perderse en el baño de elogios, peloteos y grandilocuencias, fenómeno tan característico de estas tierras. Aquí se pasa del blanco al negro en dos sesiones. El enorme esfuerzo que se hizo en la pretemporada, tanto físico como de lo otro, para lograr las dos Supercopas, tiene un precio. Ahora se está pagando. No es que el Madrid no llegue a puerta, es que no está en los partidos. Como el lío es en el Santiago Bernabéu, hay que estar allí para ver, palpar, oler, contemplar y aguantar la desidia con la que el equipo comienza los partidos. Los minutos que regala en el primer tiempo, sea el rival que sea –salvo Barça o Atleti (de Madrid)–, y el paseo en que convierten cada jugada. Como si esto de lograr un gol fuera algo parecido al té de las cinco.

Esta actitud se la han aprendido muy bien los contrarios que visitan la Castellana y le esperan. El trote de los madridistas, por su calidad, le acredita a que en cualquier momento una genialidad abra el marcador. Pero no siempre. Y llegan los nervios, las prisas, los cambios sin sentido, los espasmos y el milagro: gol en el minuto noventa y tres. Hasta que la caprichosa rueda de la fortuna del minuto noventa y tres desaparece, no sólo eso pasa al contrario. Ya es una tradición que en el segundo tiempo vengan las prisas, la sobadita épica, el castizo empuje, lo homérico y blanco, y lo que se quiera, pero para entonces han tirado cuarenta y cinco minutos. No es una cuestión de soberbia sino de confianza. Estos partidos han sido una seria corrección al entrenador (las rotaciones, con gaseosa), a la plantilla (bajemos los humos) y a la planificación de la temporada (fichajes y salidas). Y así sí sale la cuenta: a siete puntos del Barça. Y en septiembre.

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