Fútbol

Cristiano no tiene intención de pactar con la Fiscalía

Considera que su empresa en las Islas Vírgenes era legal y que el problema con Hacienda se debe a un vacío jurídico

MADRIDActualizado:

La «conciencia tranquila» que voceó Cristiano Ronaldo y aquel otro «quien no debe, no teme», expresadas ambas sentencias a la carrera y sin detenerse ante los periodistas, vienen a confluir en una posición que cobra forma con el paso de los días: el delantero del Real Madrid no tiene intención de pactar con la Fiscalía para evitar un proceloso litigio judicial, pagar la deuda más la multa y evitar una hipotética pena de prisión por la acusación que pesa sobre él, haber levantado una estructura societaria para defraudar 14,7 millones de euros de forma «consciente» y «voluntaria» según los informes remitidos por la Agencia Tributaria (AEAT).

Según sus asesores, con los que ABC mantuvo ayer un encuentro, el portugués considera que la empresa que creó en las Islas Vírgenes Británicas, Tollin Associates, de su propiedad al cien por cien y afincada en la ciudad de Road Town, fue una recomendación del Manchester United «según la práctica común del fútbol británico» y aceptada por la HRMC (la Hacienda de Gran Bretaña). La Fiscalía española que lo ha denunciado entiende lo contrario: Cristiano se aprovechó de ese organigrama para ocultar al fisco las rentas generadas en España por los derechos de imagen.

Cristiano se expone a un notable desgaste en su imagen, a la posibilidad de tener que sentarse en el banquillo en un juicio de ámbito penal y al horizonte de la cárcel si resulta condenado. En el Real Madrid se decantan por un pacto con el fiscal al estilo de la «doctrina Mascherano», pero el jugador no está en esa onda. Dice que su sociedad en las Islas Vírgenes se adaptó en su momento a la legislación inglesa (desde 2004 a 2009), y que, cuando fichó por el Real Madrid, se acogió a la Ley Beckham de impatriados y no existía entonces un criterio definido por Hacienda o la ley española para determinar qué parte de los derechos de imagen se han obtenido en nuestro país. Un vacío legal.

Según sus asesores, Cristiano Ronaldo liquidó la sociedad Tollin en 2014 y tributó por los derechos de imagen que había cobrado en España: los que correspondían al período entre 2009 y 2014. Los abogados del jugador interpretan que, al haber un vacío legal sobre la materia en ese período en España, el jugador aplicó el criterio que había fijado la Hacienda británica para la última temporada que jugó en el Manchester (2008-2009), un 20 por ciento.

El delantero portugués realizó un pago de 2,8 millones de euros a la Hacienda española cuando liquidó la sociedad de las Islas Vírgenes en 2014. Según sus abogados de Baker McKenzie, fue un pago «voluntario» efectuado en el momento en que los impuestos son exigibles y se produce un ingreso para el deportista al cerrar la empresa. La Hacienda española, sin embargo, considera que la participación de la empresa Tollin fue una simulación y que debería haber liquidado sus impuestos año a año por un porcentaje muy superior al 20 por ciento aplicado por Cristiano, más allá del 50 por ciento.

La línea de defensa que mantendrán los abogados de Cristianoconsistirá en que la estructura empresarial del jugador existía desde 2004, estaba reconocida y admitida por la Hacienda inglesa y era una práctica habitual entre los jugadores de España e Inglaterra. También expondrán en la fase de instrucción que el jugador no tuvo voluntad de ocultar dinero, «ya que abonó sus impuestos en el momento en que cobró las rentas de su empresa, con carácter previo a una inspección». Por último, entienden que, de haber seguido el criterio de Hacienda, habría pagado 97.000 euros menos de lo que terminó abonando al liquidar la sociedad.

Los asesores de la estrella del Real Madrid aseguraron a ABC que entre Cristiano Ronaldo y su representante, Jorge Mendes -que tendrá que declarar en un juzgado de Pozuelo por el caso de Radamel Falcao- no existe ningún contrato ni documento escrito. «Todo lo hacen de palabra», comentaron. El abogado personal de Cristiano es el luso Carlos Osorio de Castro. El futbolista ha contratado a Baker McKenzie como especialistas en derecho penal.

Los consejeros del portugués indicaron que Jorge Mendes, también representante de Falcao, Di María, Carvalho o Coentrao -todos ellos con problemas con Hacienda-, se limita a negociar contratos y sueldos, «pero no los asesora en materia fiscal o legal», dijeron.