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First Dates

La tensa cita de «First Dates» que acabó con un intercambio de puñales

La conversación entre Vicente y Yolanda se quedó en el calor, el frío y la lluvia

La cita de Vicente y Yolanda fue una de las más desastrosas que se recuerdan en First Dates - CUATRO / Vídeo: La peor cita de la historia de First Dates
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First Dates, con Carlos Sobera al frente, sigue empeñándose en su tarea de erradicar la soltería en España. Tarea difícil la suya, pero no es esa razón paa claudicar. Por el plató de Cuatro han pasado los personajes más excéntricos que uno pueda imaginarse, y no pocos de ellos se han ido del programa acompañados. Ninguna misión es imposible.

La fecha, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, pesó mucho en el programa de este jueves. Los discursos de los camareros y camareras del restaurante de First Dates estuvo monopolizado por la importancia de la fecha, y recordaron la necesidad de fomentar la igualdad y el trato respetuoso, especialmente en las relaciones de pareja. «En el amor ningún hombre puede ser más que una mujer», se oyó varias veces a lo largo de la noche.

El primero en llegar al restaurante fue Jonatan, un gaditano de 23 años que lleva a Alejandro Sanz tatuado en la piel y cree tener talento para cantar. Con él se sentó a cenar Belén, una cordobesa que vive en Madrid y que es cantaora y profesora de flamenco. La cena fue correcta, aunque no podría decirse mucho más. Las cosas acabaron de estropearse cuando Jonatan quiso hacer gala de su voz y de sus dotes musicales cantándole a su pareja un tema propio. Belén, que es de buen oído, quedó horrorizada ante lo que salía de las cuerdas vocales del gaditano. «No he sentido la chispa necesaria», fue la excusa que puso al terminar la cena.

Los veteranos de la noche fueron Vicente y Yolanda, de 54 y 48 años. Él, sevillano, trabaja como mecánico y presumió de «haber tenido siempre pareja». Yolanda es una mujer valenciana con un look un tanto peculiar para su edad que se gana la vida como azafata y asegura «necesitar muy poco para divertirse». Y no lo ponemos en duda: necesitará poco para divertirse, pero algo más que Vicente, que se le quedó corto a la valenciana.

La cita fue fría como el hielo, y el tema de conversación más animado fue el tiempo: calor, frío, lluvia, nieve...Eso fue de lo que hablaron tras agotar el interrogatorio de rutina, del que ninguno de los dos quedó satisfecho. Cuando él dijo que su trabajo era el de mecánico ella quedó un tanto descontento, pues a lo que parece andaba en busca de un broker de Wall Street. A él le pasó algo parecido con su trabajo, y con semejante insatisfacción no es posible entablar relación alguna. Cuando llegó la hora de decidir la respuesta de ambos fue la esperada. Pero no quedaron contentos con el no a secas, sino que Vicente tuvo que sacar a relucir su orgullo herido y reprocharle a Yolanda que «no estaba a mi altura», a lo que ella respondió tajante: «Tampoco tú a la mía».