De la televisión de grandes rostros a las estrellas de YouTube

El «star system» del medio, antes lleno de personalidades, incluye ahora concursantes de reality e ídolos jóvenes

Félix Rodríguez de la Fuente
Félix Rodríguez de la Fuente - ABC
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

La pequeña pantalla está cambiando a un ritmo vertiginoso, en el ámbito tecnológico y de contenidos, pero también en el social. Los ídolos y referentes de hace unos años no tienen nada que ver con los actuales. «La televisión de hace 30 años era una televisión de grandes personalidades. Eso se ha perdido. Era gente con un potencial comunicativo brutal», cuenta Javier Sierra a ABC en la presentación de «Otros mundos» (#0). Lo hace al recordar a Fernando Jiménez del Oso, un psiquiatra y periodista español que hizo temblar de miedo a gran parte de España desde finales de los años sesenta con programas como «Historias para no dormir». Allí coincidió con otro grande del medio: Narciso Ibáñez Serrador, Chicho. Sin embargo, fue «Un, dos, tres...responda otra vez» el espacio que posicionó al uruguayo como una leyenda viva de la televisión española, que entonces solo tenía un canal. El concurso estrella del «Hitchcock español» llegó a estar durante 32 años en emisión interrumpida al volver a difundirse tras una década de parón. Pero no fue el único espacio que regresó, «Waku waku» es otro formato del productor que también se recuperó años después.

Si se habla de programas de naturaleza, el primer nombre que aparece es Félix Rodríguez de la Fuente. El presentador de «El hombre y la Tierra», que se emitió desde 1974 hasta 1981, sorprendió a su audiencia mostrando el lado más tierno de criaturas feroces, como los leopardos o los lobos.

Poco después, llegó otra precursora: Elena Santonja, pionera en los programas de cocina. «Con las manos en la masa», emitido desde 1984 hasta 1991, fue la base de la mayoría de los espacios de cocina que se hicieron después en España.

Aunque el sereno «La clave» poco tienen que ver con los actuales debates políticos, su presentador, el periodista José Luis Balbín, enseñó el camino a los demás.

Poco a poco la importancia de los grandes nombres televisivos se fue diluyendo. Más cadenas, más programas y más nombres: Ramón García, Paco Lobatón, Constantino Romero, Carlos Lozano, Jesús Hermida, Isabel Gemio, Jorge Javier Vázquez, Jordi Hurtado, Jesús Vázquez... Por la noche, Javier Xardá («Crónicas marcianas») o Pepe Navarro («Cruzando el Mississippi»), al puro estilo José María Íñigo en «Esta noche… fiesta», intentaron entretener a los más nocturnos. Otros, como María Teresa Campos o Ana Rosa Quintana, han peleado por el título de «Reina de la mañana»; mientras Belén Esteban se hacía con el de «Reina del pueblo». Incluso, Carmen Sevilla llegó a hacer del «Telecupón» una cita televisiva para no perderse.

«Ya poco importa quién nos diga qué, importa más el contenido», asegura Jaime López Amor, productor ejecutivo en DIP 360 en la charla «Los nuevos modelos del audiovisual». Los programas de telerrealidad como «Gran Hermano» y «Operación Triunfo» convirtieron la realidad en un espectáculo. Los protagonistas de los espacios de la parrilla pasaron de ser perfectos desconocidos a ídolos de masas, al menos al inicio del programa. Sin embargo, cada uno de estos formatos tiene una forma de llegar a la audiencia distinta. Mientras que el reality de Telecinco explota el deseo «no contenido» de las audiencias de espiar aquello que hacen los otros, «OT» juega con la ilusión de convertirse en un cantante reconocido y una «estrella» del Olimpo mediático. Porque, como les decía Soraya a los participantes de «OT 2017», «triunfitos solo hay 16 (en esta edición)».

Héroes de internet

Sin embargo, la fragmentación de las audiencias ha llevado a los espectadores, sobre todo a los más jóvenes, a encontrar a sus prescriptores en Youtube. El youtuber español más visto y el tercero a nivel mundial es «El Rubius», que comparte su pasión por los videojuegos (y su peculiar humor) con 26 millones de suscriptores. Ahora, también ha dado el salto a la televisión con su propia serie, como hará «Soy una pringada».

comentarios