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Siete semanas para poner al límite nuestras capacidades

Patricia Conde y Luis Quevedo acaban determinar de grabar «Los poderes extraordinarios del cuerp humano» para #0

Patricia Conde y Luis Quevedo en las canchas de la ONCE
Patricia Conde y Luis Quevedo en las canchas de la ONCE - José Ramón Ladra
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Aunque a Patricia Conde y Luis Quevedo se les nota el cansancio en la cara, a la hora de hablar de las experiencias vividas durante la grabación de «Los extraordinarios poderes del cuerpo humano», a ambos presentadores les brillan los ojos. El objetivo de esta serie de seis episodios de #0 (Movistar+) producida por Zebra, adaptación del francés «Les pouvoires extraordinaires du corps humain» es «mostrar de una manera divertida y a la vez informativa el magnífico funcionamiento de nuestro cuerpo y al mismo tiempo aplicar todo lo visto a nuestro día a día», reconocen.

Para ello, durante siete semanas y de manera «muy intensa, con jornadas de hasta 18 horas de rodaje» tanto la actriz y presentadora Patricia Conde como el divulgador Luis Quevedo han ascendido a las montañas más altas, como el Montblanc, han practicado deportes de riesgo y han desafiado a los cuatro elementos. «Hemos sido sometidos a temperaturas de 500 grados en un incendio controlado y después al frío extremo de una cámara frigorífica, nos hemos lanzado en paracaídas, hemos bajado a una sima y nadado junto a un grupo de cachalotes para poner a prueba nuestros cinco sentidos. Todo ello contado con rigor de expertos y la tutela el Consejo Superior de Investigaciones científicas y el Consejo Superior de Deportes», puntualizan.

Uno de los últimos retos fue precisamente prescindir del sentido de la vista y jugar un partido de fútbol para ciegos en las instalaciones de la ONCE en Madrid. «Ha sido una experiencia increíble. Tras el partido, el neurólogo Juan Portass-Etassam nos ha explicado cómo el oído interno es el que, ante la ausencia de vista, regula el cerebro para poder seguir orientándose», apuntan los presentadores durante la grabación de este desafío que presenció ABC. Ambos se mostraban «expectantes» por probar esta experiencia, que, aunque era menos extrema que otras, también implicaba prescindir totalmente de uno de sus sentidos, algo que no habían experimentado antes.

El papel de la vista

En este capítulo, los espectadores descubrirán información esencial sobre los sentidos. Por ejemplo, que el 80% de la información que nos llega es a través de nuestros ojos, con los que somos capaces de ver más de 17.000 colores. Sin embargo, el tacto es el más esencial para nuestra supervivencia. El oído nos permite escuchar «el ruido» que genera nuestro cerebro cuando estamos inmersos en un silencio total. A través del olfato podemos percibir nuestro olor corporal, que es indicativo del estado de nuestro sistema inmunológico. La última lección es sobre el gusto, que depende únicamente en un veinte por ciento de lo que pasa a través de la boca y un ochenta de lo que pasa por la nariz. «Descubriremos la importancia de los cinco sentidos y cómo los usamos constantemente sin darnos cuenta. También pondremos a prueba los músculos, sus debilidades y sus fortalezas», plantean.

Aventura en familia

«¡Qué aventura tan divertida! ¡Qué bonito verlo ya grabado!», piensan ahora que han terminado de rodar «Los poderes extraordinarios del tiempo humano». «El “problema” está en las 18 horas diarias de rodaje, los desplazamientos, las pruebas y los retos. Más que un proyecto, esto es un proyectazo chulo y diferente. Una forma de mostrar la ciencia de una manera diferente, divertida y que la entienda todo el mundo. Nos lo hemos pasado genial y si hay una segunda temporada los dos nos apuntamos sin dudarlo un instante», apunta Conde. «Podía haber habido una tercera unidad que grabara todo lo que hemos pasado», bromea la actriz sobre sus aventuras en España, Suiza y Marruecos. Y añade: «En mis veinte años como profesional nunca había hecho una serie documental y esta está rodada en formato cine. He vivido una experiencia alucinante. Es un formato familiar y explicado para todos los públicos, sin dejar de contar todo con rigor científico».

Luis Quevedo, que ha trabajado junto a Eduardo Punset en «Redes», incide también en la calidad visual del proyecto y en su lado más divulgativo. «Es riguroso en los temas científicos y médicos, pero al mismo tiempo ameno desde el punto de vista televisivo y pensando en la audiencia, que podrá aplicar lo que se muestra al día a día», insiste. «Se parece mucho a nuestra vida cuando éramos niños. Esas tardes o esos veranos que eran eternos, que nunca se acababan y en los que siempre hacíamos un montón de cosas», concluye nostálgico.