Mi casa es la tuya Rosa López denuncia irregularidades en el inicio de su carrera: «Me pincharon y me asfixié»

La cantante confesó sus intimidades a Bertín Osborne

Mi casa es la tuya: 
Rosa López denuncia irregularidades en el inicio de su carrera: «Me pincharon y me asfixié»

Rosa López, la primera ganadora en la historia de «Operación Triunfo», se trasladó a la casa de Bertín Osborne para protagonizar una nueva entrega de «Mi casa es la tuya».

La cantante, que confesó haber escrito su primera canción con 11 o 12 años, repasó los episodios más destacados de su infancia en Granada, donde residía en un piso de protección oficial en uno de los barrios más conflictivos de la ciudad: «Vivía en una de las peores barriadas de Granada. ¡Soy una poligonera!», aseguró entre risas.

Bromas aparte, Rosa confesó el empeño que ha puesto desde su salida de la Academia de «Operación Triunfo» para quitarse el acento: «He ido a logopedas, psicólogos, coaching», explicaba la invitada bajo la atónita mirada de Osborne. «Pero, ¿por qué? Tú eres andaluza, parece que no se puede hablar con acento en televisión», le espetó. «Se nos tiene que entender», decía la granadina mientras explicaba que no le gustaba su forma de hablar en «OT» y recordaba avergonzada las imitaciones de Carlos Latre.

Aunque el episodio más doloroso de su carrera fue cuando en plena gira de su primer disco se quedó sin voz. Rosa tuvo que ser operada y estuvo ocho meses recuperándose de aquel trance. Ahora, conocemos lo que realmente sucedió por boca de su protagonista.

La invitada relató que alguien de su equipo, una mujer, insistía en que no se encontraba bien y que iba a llamar a un médico para que le echara un vistazo. Ella confió y se dejó llevar por lo que le recomendaron. Instantes después, recibió un pinchazo en una nalga cuyo contenido desconoce. «Ese concierto fue bien, el siguiente también pero, en el tercero, durante la sexta canción, no es que no pudiera cantar, es que me asfixiaba». Las irregularidad en los inicios de su carrera, que ahora denuncia la cantante, marcaron la trayectoria que seguiría su vida profesional después del incidente.

El boom de «OT»

De su etapa en «OT» recuerda con cariño todos los momentos vividos, sobre todo porque era la primera vez que se enfrentaba a un reto sin el apoyo de sus padres. Su desembarco en el programa llegó después de encontrar las puertas cerradas del casting en Granada: «Me caí y me abrieron las puertas por pena». Fuese o no como relata la cantante, lo cierto es que Rosa hizo historia y recibió con cierto temor la confirmación de su entrada en el talent show: «No se si sentí alegría o miedo cuando me dijeron que entraba en «OT».

La invitada se acostumbró hasta al encierro al que estaban sometidos en el talent show de La 1 y aseguró que no quería salir de allí. Ganar fue toda una sorpresa porque la granadina pensó que Geno -primera expulsada- era la destinada a ganar ese premio.

Al final, se convirtió en Rosa de España, una cantante que todos conocían con un título que pesaba demasiado. «Ser Rosa de España me ha traído muchos problemas: era muy inocente, era inculta… Con 20 años tenía la cabeza de una niña de 13». Pero, lo más bonito fue el apoyo que se daban los unos a los otros. «En «OT» estábamos compitiendo, nos ayudábamos».

«OT» tuvo un boom que poco a poco se fue desinflando y solo unos pocos consiguieron mantener la popularidad que consiguieron en el talent show. «Antes de «OT, el reencuentro» pensé que mi carrera se había acabado», confesó.

En el terreno personal, Rosa confesó que lleva dos años sin mantener una relación personal y que no se ve preparada para ser madre: «primero tengo que aprender a cuidarme yo».

El comentario machista de Bertín

Durante la visita de Rosa, Bertín Osborne volvió a hacer un comentario que no fue del agrado de los telespectadores. La ganadora de «OT» explicaba que su abuela Visitación le decía cuando era niña: «Una señorita tiene que tener el cuarto ordenado». Algo que molestaba profundamente a la cantante.

Al relato, Berlín contestó: «Eso es normal que se enseñe en las casas y Rosa respondió acertada: «Sí, pero que se lo dijera a mis hermanos también».

Toda la actualidad en portada

comentarios