«Pesadilla en la cocina»: «Igual le dicen "bonita" y responde "tu puta madre"»

Alberto Chicote visitó un local en Villarejo de Salvanés (Madrid) regentado por un experto hostelero

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La última entrega de «Pesadilla en la cocina» se instaló en la madrileña localidad de Viallarejo de Salvanés. Las cámaras del programa visitaron el Asador Juan de Austria, un local al borde la carreteta A-3 regentado por un experto hostelero que ha dedicado su vida a la profesión. En el momento de su inauguración, el restaurante fue todo un éxito, pero las deudas acabaron ahogando el negocio.

Chicote llegó al local y lo primero que encontró fue una extensa carta de 200 platos... la mayoría de comida congelada. Disgustado con la calidad del servicio, el chef madrileño descubrió que en la cocina trabaja la hija del dueño, pero no porque sea una experta si no porque su padre decidió apartarla del trato directo con los clientes. «Le decían '¡Hola, bonita!' y soltaba 'bonita tu puta madre'», explicó Enrique.

Las riñas y encontronazos entre el propietario y su equipo son constantes, aunque Enrique cree que lo suyo «no es gritar, es hablar fuerte». La tensión se acumula en cada servicio y bloquea el trabajo en cocina. Mónica, la hija del propietario encargada de gestionar los fogones, se siente despreciada por su padre y está sin ilusión. Por ello, Chicote trabajó en restablecer los lazos rotos entre ambos, en un intento por hacer equipo y conseguir que remen en la misma dirección.

El impulso de las palabras de Alberto Chicote, la carta ronovada y la reforma del local fueron las nuevas herramientas con las que el equipo del Asador Juan de Austria construye un futuro que desea más próspero.

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