OT 2017

Un beso histórico, un gesto muy feo, una gran sorpresa, un sapoconcho y el nuevo Juan Camus

La séptima gala de «Operación Triunfo» dejó todo un reguero de acontecimientos importantes

El beso entre Raoul y Agoney fue uno de los grandes momentos de la séptima gala de «OT 2017»
El beso entre Raoul y Agoney fue uno de los grandes momentos de la séptima gala de «OT 2017» - OT 2017
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Esta edición de «Operación Triunfo» no está dejando a nadie indiferente y la séptima gala fue otro gran ejemplo de ello. Ya solo quedan diez «triunfitos» en la Academia, el nivel cada vez es mayor y los concursantes deben exprimir cada vez más sus cualidades para poder continuar viviendo su sueño.

Que el tema grupal de la semana fuese «A quién le importa», de Fangoria, fue toda una declaración de intenciones. Porque a Agoney y Raoul no les importó que toda España les viera besarse en directo en pleno 'prime time'. Tampoco a Roi salir a cantar en compañía de un peluche. Ni a Nerea y Agoney que las redes se incendiasen con su actitud tras la nominación de Raoul. O a Cepeda que la gente hable de él como el nuevo Juan Camus. Tampoco a «OT» volver a dar una lección histórica. A estos concursantes les importa transmitir, emocionar y sentirse bien sobre el escneario. Lo demás, es secundario.

Aunque por partes. La noche, en la que Roberto Leal, el presentador, confirmó que los concursantes se irán de gira, al menos, por Madrid y Barcelona, contó como telón de fondo con el duelo entre Mireya y Luis Cepeda por ver quién de los dos continuaba en la casa. La primera brilló con «Ni un paso atrás», de Malú. El gallego, por su parte, interpretó «Mi héroe», de Antonio Orozco, con el que había hecho llorar a Noemí Galera, directora de la Academia, durante el pase de micros previo a la gala.

Las cuatro vidas de Cepeda

Los dos se jugaban seguir en la casa y el público decidió que la moneda cayese de lado de Cepeda. Con un 53% de votos —el mismo que logró la pasada semana frente a Ricky—, el participante consiguió una nueva vida extra y dejó en la cuneta a Mireya, octava aspirante (contando a Mario y Joao Henrique, expulsados en la Gala 0) en tener que marcharse de la Academia.

Sin embargo, poco le duró la alegría al concursante de Orense. Su interpretación de «Mi héroe» no le sirvió para librarse, minutos más tarde, de estar nominado una semana más, la cuarta en las últimas cinco galas. Anteriormente, logró dejar en el camino a Thalía (con un 69% de los votos) y Ricky (con el mencionado 53%). Que el concursante se mantenga semana a semana en la cuerda floja ha hecho que las redes sociales le hayan tachado como el nuevo Juan Camus. El excéntrico concursante de la primera edición de «OT» fue salvado hasta en cuatro ocasiones por el público tras sumar cinco nominaciones en las siete primeras galas en 2001. Aunque su suerte se terminó en la séptima gala, cuando su compañera en el disparadero fue Verónica, sexta clasificada al final del certamen y que hasta entonces nunca había sido nominada.

De momento, Cepeda ya ha llegado a la octava noche de concurso, aunque, al igual que le ocurrió a Camus, ahora tendrá que vérselas con un aspirante totalmente nuevo en esto de las nominaciones: Raoul. Y es que hasta la noche de ayer, solamente dos concursantes no habían sido nunca propuestos para la nominación por el jurado. Uno era Alfred, gran favorito junto a Amaia o Aitana para ganar esta edición. El otro, Raoul, hermano del futbolista Álvaro Vázquez y que siempre había logrado librarse de la quema. Sin embargo, la gala de anoche terminó con ambos en el disparadero, junto a Cepeda y Ana Guerra.

Raoul, Ana Guerra... y un «sapoconcho»

A Alfred le salvaron los profesores. A Ana Guerra, sus compañeros. «Ana War» y Raoul vivieron un duelo vibrante, del que parecía se salvaría el segundo. Sin embargo, hubo un empate a tres final —a Cepeda solo le intentó salvar Aitana— y Roi, encargado de desempatar al ser el nuevo favorito de la semana, optó por que fuera su compañera la que se librase de estar en la rampa de salida.

El nombramiento de Roi como favorito de la semana fue la gran sorpresa de la noche. El concursante de Santiago de Compostela fue propuesto para la nominación en las dos primeras galas. De la primera le salvaron sus compañeros. La segunda vez, se la tuvo que jugar contra Juan Antonio (al que derrotó gracia a un 91% de los votos). A partir de entonces, sus prestaciones comenzaron a mejorar y no volvió a ser nominado hasta la pasada gala, en la que le salvaron los profesores. En esta, se consagró como favorito de la audiencia, por delante de dos de las preferidas por antonomasia: Aitana y Amaia.

A ello ayudó que, durante la interpretación de «A quién le importa», Roi saliese al escenario en compañía de un peluche de una tortuga. O «sapoconcho», como dicen en Galicia y que como el concursante le dijo la pasada semana a Roberto Leal, es la primera palabra que debía saberse si pensaba en aprender a hablar gallego. En alusión a ello —que aquella noche, como no podía ser de otro modo, también se hizo viral— salió a cantar en compañía de su «sapoconcho», lo que también ayudó a que la audiencia le escogiera como el favorito de la semana.

El momento en que Roi decidió salvar a Ana en lugar de a Raoul significó otro de los momentos más tensos de la noche. Nerea y Agoney, que optaron por salvar al segundo, no parecieron entender el veredicto de sus compañeros y reaccionaron de un modo, cuanto menos, polémico. El concursante canario lanzó su pizarra al suelo con desgana, mientras que la cara de Nerea fue poco menos que un poema. Las redes sociales, como no podía ser de otro modo, se hicieron mucho eco.

El fenómeno «Ragoney»

Se da la circunstancia de que Agoney y Raoul vivieron un momento histórico durante su interpretación a dúo de «Manos vacías», la canción de Miguel Bosé y Rafa Sánchez, de «La Unión», sobre una historia de amor homosexual. Ambos participantes cerraron su interpretación con un beso en directo que dio la vuelta al mundo, de la misma manera que lo dio aquel entre la exconcursante Marina y su novio transexual Bastián hace dos semanas.

En esta tendencia tan moderna de generar juegos de palabras de la unión de dos nombres, las redes no tardaron en crear la palabra «Ragoney» para referirse a la pareja. A la foto de ambos besándose en el Instagram oficial de «OT» apenas le costó convertirse en la foto con más «Me gusta» de la historia de la cuenta, generando más de 25.000 en apenas unas horas. Este juego de palabras también afectó a Cepeda, con «Cepira» (pidiendo que se vaya, en alusión a "se pira") y «Cequeda» (por "se queda") convirtiéndose en «trending topic» de Twitter.

Así las cosas, Cepeda tendrá un nuevo rival al que derrotar si quiere seguir en la Academia, al menos, una semana más. Juan Camus se deshizo en 2001 de cuatro compañeros, los mismos a los que dejó en la cuneta la tinerfeña Idaira en «OT 4» (2005). ¿Conseguirá igualarles Cepeda?

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