First Dates

El momento más embarazoso en una cita: «Perdona, pero no recuerdo tu nombre»

Una de las comensales olvidó el nombre de su pareja cuando ya llevaban un rato de conversación

A pesar de su embarazoso olvido, la cita de Verónica y Bruno tuvo un final feliz
A pesar de su embarazoso olvido, la cita de Verónica y Bruno tuvo un final feliz - CUATRO
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La semana empieza en First Dates, que nunca defrauda a la hora de mostrar una nueva remesa de los solteros más histriónicos de nuestro país. Carlos Sobera y su equipo vive menos de juntar parejas que de garantizar espectáculo en unas citas a ciegas que no dejan de sorprender a los espectadores. La semana pasada fueron dos crueles rechazos los acontecimientos más sonados del programa.

«Este no es un restaurante normal», recuerda siempre Sobera en su monólogo inicial, y no le falta razón al presentador. Pocos restaurantes en España habrán vivido entre sus paredes tantas situaciones extrañas. En las últimas semanas, el programa parece estar empeñado en innovar y cambiar el formato casi cada día para evitar volverse demasiado previsible.

Este lunes, hubo un concursante que no acudió solo al programa. Jesús, por ejemplo, llegó acompañado de su hermana y dos amigos, que vieron la cita desde una sala contigua al comedor donde escrutaron al milímetro a Olga, su pareja. Paso a paso, fueron destripando en directo la cita y expresando su opinión sobre los comentarios de cada uno. A mitad de la cena, Jesús se levantó de la mesa para ir a consultar a sus acompañantes. Olga, que no sabía de la presencia de sus amigos, se mostró sorprendida cuando Jesús le confesó de dónde venía: «Estoy flipando, no solamente tengo que ganarme al chico sino también a sus amigos y a su hermano».

Verónica, de 36 años, se presentó como una mujer exigente, que buscaba un amor pasional y estable, cansada ya de aventuras efímeras. Su pareja fue Hugo, también de 36 años y también dispuesto a enamorarse. La buena sintonía fue notoria entre ambos a lo largo de la cena, con risas y numerosos gustos en común.

Cuando ya llevaban un rato de cita, Verónica tuvo que hacer una embarazosa confesión: «Perdona, pero me he olvidado de tu nombre, ¿puedes recordármelo?». Bruno se lo tomó con humor, y pasó al ataque: «Yo tampoco del tuyo, recuérdamelo».

A pesar del pequeño desliz, la cita terminó de la mejor manera posiblel, con Verónica y Hugo besándose ante las cámaras.

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