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MasterChef

El castigo de Jordi Cruz a un aspirante por «faltarle al respeto» a Samantha

El chef catalán decidió no dar el visto bueno a un plato de un aspirante que se había burlado de Samantha Vallejo

Jorge se llevó un buen susto por la reprimenda de Jordi, pero finalmente el jurado se apiadó de él - TVE Video: Jordi Cruz le da una leccion a un concursante de MasterChef
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Pocos días después de la final de Maestros de la costura, TVE presentó este domingo la sexta temporada de MasterChef, el talent show culinario que ha tenido un enorme éxito en sus anteriores ediciones. Quince son los aspirantes que lucharán esta edición por el primer puesto y los 100.000 euros en metálica que podrán llevarse a sus casas y la posibilidad de cursar un máster en Cocina, Técnica y Producto en el Basque Culinary Center. A este primer programa de la temporada llegaron treinta aspirantes que buscaban hacerse con uno de los quince delantales que dan derecho a entrar en los fogones de MasterChef.

La naturaleza y procedencia de los concursantes no podía ser más variada. Entre fogones podremos ver esta temporada a un trader de Bitcoin, la expareja de un piloto de Fórmula 1, un bombero, una empleada del hogar, una dietista cubana y dos profesionales de los cástings de MásterChef y que ya se habían presentado a los procesos de selección de las anteriores temporadas.

El jurado no cambia para esta sexta temporada del programa, y siguen al frente de MasterChef los cocineros Pepe Rodríguez, Samantha Vallejo-Nájera y Jordi Cruz, unos exigentes jueces que se encargarán de valorar el trabajo de los concursantes. Para este primer episodio de la temporada MasterChef ha elegido enclaves privilegiados desde los que emitir el programa entre los que se contó el Acueducto de Segovia, el Cirque du Soleil, la Universidad de Salamanca o las gradas del Wanda Metropolitano, el estadio del Atlético de Madrid.. Todo ello presentado y conducido por Eva González, que vivió uno de los momentos más emotivos de la noche durante el homenaje que hicieron en Baiona (Galicia) a las víctimas de los incendios del pasado verano.

Para empezar el programa hubo una primera ronda en la que los concursantes iban pasando de tres en tres a comparecer ante el jurado. Allí les decían qué ingredientes tenían que utilizar en sus platos y le sdaban un tiempo límite para elaborar su receta. Tras probar el jurado los tres platos y dar su opinión al respecto, uno de los tres conseguía el delantal que le daba acceso a los fogones de MasterChef. Así, poco a poco fue conformándose el grupo de quince aspirantes que luchará por la medalla de oro del talent show.

En esta primera ronda de la temporada ya quedó claro que el programa será áspero y cargado de tensión. Hacia la mitad del programa llegó Jorge, un joven andaluz cuyo sueño era «montar un catering de cocina tradicional pero con toques modernos». Samantha le dijo, irónicamente, que entonces sería un gran amante de su cocina, a lo que el andaluz respondió diciéndole que «la verdad que eres la que menos me gusta de los tres, me pareces un poco sosa». La cocinera no se tomó bien su comentario y le puso mala cara: «Qué ganas tengo de ver tu plato...», dijo amenzante.

En cuanto empezaron a cocinar Jorge empezó a cantar y Samantha no dejó pasar la oportunidad de echárselo en cara: «Aquí no se canta porque estás molestando a tus compañeros», le dijo en tono cortante. «Cuanta maldad hacia mi persona», masculló el aspirante. Cuando llegó el momento de juzgar el plato la aludida decidió darle la oportunidad, pero Jordi Cruz quiso darle una lección al joven.

«Voy a decirte algo que va a dejar flipada a media España», empezó el chef, «pero voy a hablarte de modales y de educación. Tu plato está bien, pero no voy a darte mi sí porque creo que hay algo más importante, y es que le has faltado al respeto a mi compañera». Todo quedaba entonces en manos de Pepe Rodríguez, que en parte compartía la opinión de Cruz pero también valoraba la maestría culinaria del andaluz.

Al final, decidieron esperar a que cocinasen el resto de aspirantes y, entonces, tomarían una decisión. Jorge salió del plató para quedar en vilo durante varias horas. Pero todo salió bien para él, porque los jueces se apiadaron de él y lo convirtieron en el merecedor del último de los quince delantales de MastterChef. «Aunque esperamos ver un cambio radical en tu comportamiento y tu forma de tratarnos», le advirtieron muy seriamente.