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First Dates

Una comensal se promociona en «First Dates»: «Chicos guapos y rubios de España...¡Aquí tenéis a una morenaza!»

La cita de Marby fue un fracaso total, pero no por ello renunció a emcontrar pareja antes de marcharse del programa

Marby quiso aprovechar su fracaso en «First Dates» para anunciarse ante los solteros españoles
Marby quiso aprovechar su fracaso en «First Dates» para anunciarse ante los solteros españoles - CUATRO
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El date show presentado por Carlos Sobera ha superado ya con creces el medio millar de programas, y sigue sentando a cenar a cinco o seis parejas diarias de lunes a viernes. El amor, que es una necesidad universal, y los solteros españoles no dejan de recurrir al canal de Mediaset para que les encuentre pareja con media España mirando.

«First Dates» afronta su segunda noche de la semana con la enorme responsabilidad de emparejar acertadamente a los dispares y un tanto extraños comensales que visitan el restaurante del amor. La noche del martes empezó de perfil bajo, con una de esas parejas «del montón» cuya cita no pasará a la historia del programa. Marby, una bilbaína de 26 años y ya con un hijo, se tuvo que sentar a cenar con el navarro Luis Andrés, doce años mayor que ella, dueño de un taller de motos y con un estilo que no parecía pegar demasiado con el de la chica. El navarro parecía estar allí a lo que cayese, pues en sus preferencias comentó que «me gustan las morenitas, pero también me gustan las blancas, hay chicas blancas que son guapas...En general, me gustan las chicas guapas...». Para no dejar en evidencia su virilidad, en la presentación quiso dejar claro que «nunca me han faltado chicas. Aunque no soy Bradd Pitt, siempre he tenido bastantes chicas».

La cita fue abrupta e incómoda desde el comienzo. Luis Andrés, bravucón pero aún así agradable con su pareja, intentó que la conversación fluyese pero Marby no puso demasiado interés en su cita, con una actitud que rozó lo grosero y maleducado. Ya al comienzo, cuando el navarro quiso bromear al preguntarle si parecía más joven de lo que era, ella lo negó y puso una cara como de asco.

Las cosas se torcieron, ya irremediablemente, cuando él confesó que, a sus 38 años, sigue viviendo en casa con sus padres. Ella, que vive sola y es independiente, le hizo una serie de comentarios que dejaron claros su opinión sobre Luis Andrés: «Claro, cuando vives con papi y mami todo es más fácil y está como tiene que estar. No lavas ropa, no haces comida...Vamos, que no tienes preocupaciones». El navarro intentó salvar los muebles como pudo y, aunque se puso algo nervioso, salió del paso ironizando, «Claro, es que yo soy como un niño grande», se justificó. En ese punto, Carlos Sobera hizo una de sus predicciones, que resultó del todo acertada, aunque no era nada complicada: «Creo que voy a ir buscándole otra cita a Marby».

Luego todo fue en caída libre. Apenas se hablaron, más allá de unos comentarios sobre la comida con el único objetivo de espantar el silencio. «Sabe a naranja, pero tiene un toque muy fuerte a chocolate», y cosas por el estilo. Cuando llegó el momento decisivo solo restaba confirmar lo evidente. Él, más diplomático, dijo que la chica le había caído bien y era guapa, pero que sus formas de ver la vida eran muy distintas. Pero ella quiso aprovechar la oportunidad para promocionarse ante la audiencia del programa: «Chicos rubios, altos y guapos de España...¡aquí tenéis a una morenaza! Soy muy buena chica, él no ha tenido suerte, pero cuando me toque uno que me gusta va a probar lo bueno». El navarro, antes de marcharse, ya solo pudo decir «esta está como una cabra».