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Crímenes y luchas de poder en la Salamanca de Fray Luis de León

TVE acaba de concluir la grabación del thriller, que celebra los 800 años de la Universidad de Salamanca

Patrick Criado da vida a Fray Luis de León
Patrick Criado da vida a Fray Luis de León
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«Como decíamos ayer» fueron las primeras palabras que pronunció Fray Luis de León en 1577, casi cinco años después de su última lección, cuando retomó su cátedra en la Universidad de Salamanca. El reputado monje agustino había pasado más de cuatro años en prisión tras ser denunciado ante la Inquisición por los hermanos dominicos, que le cogieron ojeriza por sus éxitos docentes. Sin embargo, antes de convertirse en el reputado humanista y poeta que todos conocemos, Luis de León fue un joven novicio y estudiante que conoció las luchas de poder y controversias filosóficas que se produjeron en uno de los centros educativos más importantes del mundo en el siglo XVI.

En ese momento es precisamente donde se sitúa «Asesinato en la universidad», nueva película para la televisión de TVE, producida por La Cometa, dirigida por Iñaki Peñafiel y protagonizada por Leonor Watling, Patrick Criado, Daniel Grao, Macarena Sanz y Alfonso Bassave, entre otros.

Fin de rodaje

La cinta, cuyo rodaje acaba de terminar, está enmarcada en el programa de actividades del VIII centenario de la universidad. Empieza en la actualidad, cuando la novelista Lara Cabanes (Leonor Watling) investiga el extraño asesinato, ocurrido en el siglo XVI, de Antonio Román, catedrático y fraile agustino, mentor del joven Luis de León. «Abordar al catedrático como alumno, desde su parte adolescente, nos permite meter la parte más ficticia, retratarlo como un estudiante con inquietudes, amigos, afán de contar cosas… Y crear también un profesor al que admira y que luego se arriesga, como le pasó él en un ambiente en el que se desarrollaron debates teológicos muy interesantes», cuenta Antonio Asencio, guionista de la historia junto con Clara Pérez-Escrivá. Para documentarse, recurrieron a varias biografías de Fray Luis de León, sus originales manuscritos custodiados por la Universidad de Salamanca y libros de la época de hispanistas como Henry Kamen.

«Es muy interesante, porque es un thriller, pero de algo que ocurrió hace 500 años, por lo que no tiene esa parte policial de intentar atrapar al asesino, pero sí fuerzas que se oponen a que se encuentre la verdad», afirma Watling, encantada de encarnar a un personaje tan «diáfano» como Lara, que para ella incluso merece una serie. «Es cierto que faltan más mujeres e historias sobre ellas, pero también es genial que haya un personaje femenino que no hable de lo que es ser una mujer, porque los hombres no se cuestionan todo el rato», plantea la actriz.

En su vida se cruza un profesor universitario interpretado por Daniel Grao, un personaje «lleno de claroscuros» del que «no se puede hablar mucho» para no desvelar su importancia en la trama. «Hay algo muy novedoso en la forma en que está contada la historia, porque nos permite imaginar el día a día de esta gente tan importante», puntualiza el actor. «A mí me dices Fray Luis y se me aparece una escultura de un señor mayor súper sabio, no se me ocurre que fue un chaval, que estuvo traficando con libros prohibidos…», insiste Watling.

Iñaki Peñafiel, que buscaba diferenciar el siglo XVI de la actualidad también a nivel de imagen, ha buscado encuadres que «ensalcen el mundo de los libros y el conocimiento, con un lenguaje más rompedor, cámara en mano y ópticas angulares». «Hemos grabado casi diez días en Salamanca y lo mejor es que no hay que tocar casi nada, ya que el casco histórico está maravillosamente bien conservado. Hemos rodado todo en escenarios naturales y espacios a los que normalmente no tiene acceso el público, como los archivos de la biblioteca o el aula donde dio clase», apunta Peñafiel.

La capital charra también les abrió las puertas del Patio de escuelas, la Catedral Vieja, la Nueva y el convento de San Esteban, entre otros. Fuera de Salamanca, rodaron en Madrid (en lugares como el convento de la Encarnación), Chinchón y en el Monasterio del Paular (Rascafría).

Control del conocimiento

«Es interesante, porque el presente nos hace viajar al pasado para recomponer la historia y revisarla, ver que lo que nos llega no tiene por qué ser lo que ocurrió. La raza humana evoluciona despacito y hay cosas que seguimos repitiendo», afirma Grao. «Quería subrayar la lucha por el control del conocimiento. En el siglo XVI había una rama de humanistas que abogaba por dejar que cada uno interpretase la Biblia, dar al individuo la posibilidad de pensar. Y Fray Luis de León defendió eso. Eso lo trasladas a la actualidad y seguimos en esa línea. La libertad de pensamiento es un ejercicio interesante que debemos seguir haciendo», defiende Peñafiel.

«Esta película interesará a los jóvenes y no tan jóvenes. Tenemos una historia maravillosa y poderosa que si la tuvieran los americanos nos habrían bombardeado con películas impresionantes. Salvando las distancias, esta historia tiene todos los ingredientes de 'El nombre de la Rosa'», concluye Peñafiel.