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La brutal agresión en directo a un periodista de «Espejo público»

El presunto secuestrador de Alcantarilla perdió los nervios ante la presencia del equipo de Antena 3 y propinó varias patadas a uno de los reporteros

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El reportero de «Espejo Público» (Antena 3), Luis Fernando Rozo, ha sido víctima de una brutal agresión por el presunto secuestrador de Alcantarilla. El hombre, acusado de haber mantenido encerradas durante meses a su mujer y a su hija, de 30 años y discapacitada intelectual en su vivienda, no pudo contener los nervios y descargó su ira contra el periodista del programa que conduce Susanna Griso.

Tras quedar en libertad provisional con una orden de alejamiento, el presunto secuestrador se convertía en centro de todas las miradas tras conocerse la sangre fría con la que, presuntamente, habría maltratado a su mujer y a su hija por motivos económicos. El reportero, que se acercó al hombre con el fin de obtener sus primeras declaraciones, fue agredido en plena calle hasta que decidió marcharse. Aquí puedes ver las imágenes:

«Fue un momento muy desagradable. Simplemente quería preguntarle. Llamamos a la Policía porque yo estaba haciendo mi trabajo en un sitio público», afirmó Rozo. El reportero, además, subrayó en «Espejo Público» que el presunto secuestrador ya le había insultado días atrás, también durante el ejercicio de su trabajo. «Se siente señalado, dice que su reputación está por los suelos y que le han acusado sin pruebas. No le gusta que le llamen secuestrador ni maltratador».

El presunto secuestrador, tiempo después, decidió disculparse ante las cámaras de «Espejo Público». «Te pido perdón, pero lo que estoy pasando no se lo deseo a nadie. No las tenía secuestradas», afirmó el vecino de Alcantarilla pidiendo en directo que se hiciera «justicia».

Fueron los agentes de la Policía Local quienes recibieron la denuncia de desaparición por parte de tres sobrinos de la madre, que aseguraban que llevaban meses sin poderse comunicar con ella. Cuando los agentes entraron en la vivienda descubrieron un lugar insalubre, lleno de basura, objetos acumulados y comida descomponiéndose. Preguntaron a Jesús por su mujer y aunque el hombre se resistía a que hablasen con ella finalmente les permitió verla: estaba muy deteriorada, excesivamente delgada y desnutrida.