Juego de Tronos

Barcelona, capital de los Siete Reinos de «Juego de Tronos»

El Museo Marítimo acoge el estreno mundial de «Game Of Thrones: The Touring Exhibition», minuciosa recreación de los universos de la serie televisiva

Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Sólo falta el frío glacial del Muro, el tintineo constante de las monedas cambiando de manos y las lascas de piel de los Hombres de Piedra jalonando el camino, pero en cuanto uno se adentra en el Camino Real y se deja rodear por estandartes, espadas, corazas y ropajes,  la inmersión es total. En una esquina, el gigantesco cráneo de un dragón alimenta la leyenda de Daenerys Targaryen mientras que un poco más allá, con las luces tensionando aún más la atmósfera, una reproducción a escala del temible Rey de la Noche y su aún más aterradora mirada azulada confirma que los peores presagios aún están por venir.

Y es que, no contenta con batir los récords de audiencia en HBO, acaparar premios Emmy y haberse incrustado con insólita soltura el código genético de la cultura popular, «Juego de Tronos», la popular serie televisiva basada en las novelas de George R. R. Martín, se hace carne y dobla la apuesta con una exposición que condensa en el Museo Marítimo de Barcelona todos los mundos que caben en los Siete Reinos. Un reclamo que, de momento, ya ha funcionado a la perfección y ha conseguido que la exposición, que podrá verse hasta el 7 de enero, lleva despachadas cerca de 20.000 entradas anticipadas.

«Realmente es como si estuviéramos dentro del rodaje de la serie», señala Tom Wlaschiha, actor que da vida a Jaqen H'ghar, el hombre sin rostro que instruye a Arya Stark en su senda hacia la venganza. Él es uno de los invitados al estreno mundial de “Game Of Thrones: The Touring Exhibition”, muestra ideada por GES Events y HBO en colaboración con las productoras Encore y Sold Out que propone una experiencia “inmersiva e interactiva” en el universo mágico de Poniente y Essos.

Una versión corregida, aumentada y mucho más completa de la que pudo verse hace un par de años en Madrid y que ofrece al visitante más de 1.000 metros cuadrados de objetos, decorados y recreaciones relacionados con la popular serie. «Si te gusta el diseño y el trabajo de producción, la exposición te encantará», subraya Eddie Newquist, uno de los comisarios de esta “Canción de hielo y fuego ambulante” generosa en espadas con nombres propio -ahí están, por ejemplo, la legendaria “Garra”, de Jon Snow, y la minúscula y mortífera “Aguja” de Arya Stark- , objetos originales recién salidos de las diferentes localizaciones y nada menos que diez estancias que recorren desde Desembarco del Rey a Invernalia pasando el Castillo Negro o Más Allá del Muro.

Escenarios de leyenda a los que se accede a través de la mano de oro de Jamie Lannister, los ropajes del sanguinario Ramsay Bolton, la litera de Joffrey Baratheon, media docena de armaduras de los Inmaculados o una inquietante reproducción de la Sala de los Rostros de la Casa de Blanco y Negro, donde el visitante puede, gracias a una perversa instalación multimedia, insertar su rostro entre las hileras de caras sin vida. También se pueden contemplar de cerca los huevos de los que nacieron los tres dragones de Daenerys, un buen surtido de dagas de vidriagón, la pesada coraza de Sandor Clegane “El Perro” o los castigados ropajes de los miembros de la Guardia de la Noche. Y no falta, porque no podía hacerlo, el trono de hierro, ese imponente amasijo de espadas que despide la exposición antes de que llegue el invierno y se lo lleve todo por delante.

comentarios