Juego de Tronos 7x05

¿Por qué nos cae bien Tyrion Lannister?

El menor de los Lannister tenía todo lo que necesita un personaje para ser de los más odiados, pero él se libró

Tyrion Lannister, en «Juego de Tronos»
Tyrion Lannister, en «Juego de Tronos» - HBO
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«Allí estaba Ser Jaime Lannister, de cabellos tan brillantes como el oro batido, y Sandor Clegane, con el espantoso rostro quemado. El muchachito alto que cabalgaba junto a él sólo podía ser el príncipe heredero, y el hombrecillo atrofiado que iba detrás de ellos era sin duda el Gnomo, Tyrion Lannister». Esa es la primera descripción del pequeño de los Lannister que tuvimos, una muy parecida a la que tuvimos en la ficción de «Juego de Tronos». Fue desde el punto de vista de Ed Stark en «Canción de fuego y hielo».

Tyrion Lannister ha sido, sin duda, uno de los personajes principales que más ha evolucionado a lo largo de las siete temporadas de «Juego de Tronos». Tenía todo para ser uno de los personajes más odiados por la audiencia. Sin embargo, se ha ganado nuestros corazones. ¿Cómo lo han conseguido?

«George R.R. Martin describe a Tyrion Lannister en el primer volumen de 'Canción de hielo y fuego' como “el más joven” de los hijos de Tywin “y con mucho el más feo”», asegura David Canto en el libro «Filosofía de hielo y fuego» tal y como recoge «Xataka». «Era enano, medía la mitad que su hermano y le costaba seguir su ritmo con aquellas piernas atrofiadas. Tenía la cabeza demasiado grande en proporción al cuerpo, y los rasgos deformes, aplastados, bajo un ceño inmenso. Un ojo verde y el otro negro lo escudriñaban todo bajo una mata de pelo lacio tan rubio que parecía blanco», describe George R.R. Martin. La primera imagen que el autor proporciona del personaje no es precisamente agradable. Por eso, los creadores de la ficción, David Benioff y D.B. Weiss, decidieron suavizar los rasgos físicos del Lannister.

En «Juego de Tronos» es algo más agraciado, sí. La elección de Peter Dinklage para interpretarlo y la decisión de no caracterizarlo tal y como lo describe George R.R. Martin suavizan su imagen. Pero sigue siendo un enano borracho, mujeriego y prepotente que vive del nombre de su familia. Una familia la cual, por cierto, le desprecia. Tanto su padre como sus dos hermanos le culpan de la muerte de su madre, quien murió durante el parto.

Pero pronto trabajaron en incorporarle detalles que harían que se ganase la confianza de los seguidores de la saga, como su afán por la lectura. Gran parte de los espectadores de «Juego de Tronos» han sido antes lectores de los libros de George R.R. Martin y pueden crear esa conexión con el personaje. Por eso y por la cultura que derrocha en las diferentes escenas que protagoniza con un vaso de vino en la mano o en cualquier prostíbulo de Poniente con sus bromas plagadas de sarcasmo. A golpe de humor se va ganando al espectador, pero es en la segunda temporada –durante el capítulo de «Aguasnegras»– cuando lo consigue.

«Dirigiré el ataque». Con esas tres palabras comienza la conquista (de nuestros corazones) de Tyrion. «Dicen que soy medio hombre, ¿en qué os convierte esto a vosotros?», añade. «No luches por vuestro rey, no luchéis por sus reinos. No luchéis por honor, por gloria o por riquezas porque nada conseguiréis. Es vuestra ciudad la que Stannis (Baratheon) quiere saquear, es vuestra puerta la que fuerzan. Si logran entrar serán vuestras casas las que quemen. (...) Son hombres valientes los que llaman a nuestras puertas. ¡Vamos a matarlos!», dice el «mediohombre» asustado. Justo en ese momento fue la primera vez que vimos una cara de Tyrion que, por suerte, hemos podido ver en más ocasiones. No solo es un borracho apasionado de las mujeres. También es un estratega nato que ha aprendido de uno de los mejores, Tywin Lannister, mientras este le daba la espalda.

También fue mejorando con pequeños detalles (nótese la ironía) como tratar con tanto respeto a Sansa Stark o darle la bofetada que todos habríamos querido darle a Joffrey Baratheon. Por no hablar de cómo terminó con su propio padre, desvinculándose así por completo de todo lo que significa ser un Lannister.

Tyrion ha demostrado, además, que es capaz de resurgir de las cenizas cuando nadie daba nada por él. Que se puede hacer lo que consideramos «correcto» pese a que eso signifique ir a contracorriente o que lo importante no es lo que la gente piense que eres, si no lo que realmente eres. Aunque mejor no recordamos el nombre de Shae...

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