Juego de tronos

La Compañía Dorada, el arma secreta de Cersei para dinamitar «Juego de tronos»

La reina mencionó en el último capítulo de «Juego de tronos», lo que no sabe es que uno de sus integrantes podría arrebatarle el Trono de Hierro e interponerse en la línea de sucesión de Jon y su nueva identidad revelada

Cersei Lannister en el último capítulo de «Juego de tronos»
Cersei Lannister en el último capítulo de «Juego de tronos»
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[Aviso, este artículo contiene spoilers de la séptima temporada de «Juego de tronos»]

A Cersei Lannister no le tiembla el pulso. Ni para traicionar a Jaime, su hermano y amante; ni para mentir sin escrúpulos a Daenerys y Jon y el resto de su séquito... ni siquiera para cargarse, como hizo con la explosión de fuego valyrio en el Septo de Baelor, a sus enemigos, pero también a sus aliados. El cinismo de su personaje no conoce límites, algo que ha quedado patente a lo largo de todas las temporadas de «Juego de tronos». Su obsesión por el poder ha terminado llevándola al Trono de Hierro, y aunque su línea argumental cada vez se comprime más, no morirá sin antes dar un buen último golpe, fiel a su estilo.

En el último capítulo de «Juego de tronos» revela el que cree que será su as en la manga: la Compañía Dorada, un ejército de mercenarios fruto de su antigua alianza con la Casa Tyrell. Cuando Jaime le recuerda que no tienen aliados, Cersei le dice que tienen algo mejor, «El Banco de Hierro». «Altojardín nos trajo el ejército más poderoso de Essos... la Compañía Dorada. Veinte mil hombres, caballos y elefantes...», anuncia, orgullosa, después de contarle que Euron Greyjoy ha partido a Essos para traer a la Compañía Dorada. Su plan maestro pasa por ir desplegando su poderío por Poniente mientras sus rivales mueren matando a los Caminantes Blancos, y así contener una revolución que de otro modo parecía inevitable en su reinado del miedo.

Sin embargo, la estrategia de Cersei Lannister al devolver al juego a la Compañía Dorada podría cambiar la historia, o al menos el desarrollo, de los libros de George R.R. Martin más si cabe de lo que lo ha hecho esta última temporada. En la serie ya escuchamos hablar de estas milicias, en las que sirvió Jorah Mormont antes de convertirse en espía de Varys. Pero su papel en las novelas podría ser mucho más decisivo en el juego del Trono de Hierro, y de continuar el hilo argumental avanzado en la ficción de HBO, también podría ser la estocada final para la regencia de Cersei.

Fundada por Aegor Ríos, apodado Aceroamargo y bastardo reconocido por el rey Aegon IV, al final de la Rebelión de Fuegoscuro, ha ido sumando a sus filas de mercenarios a soldados y caballeros exiliados al otro lado del Mar Angosto. Su grito de guerra es también su más fiable declaración de intenciones y su mejor carta de presentación: «Nuestra palabra es tan buena como el oro». De hecho, la Compañía Dorada no rompe sus contratos, pese a estar formada casi íntegramente por mercenarios, los más caros y famosos de las Ciudades Libres.

Justo cuando la Compañía Dorada renuncia a su plan inicial, que era apoyar a Daenerys, Griff el Joven, uno de sus reclutas, revela su verdadera identidad y asegura ser «el único dragón» que necesitan. Una identidad que ocultaba con el pelo teñido de azul —que justifica para honrar la memoria de su supuesta madre, una tyroshi— y los ojos color púrpura. Este joven «escudero» termina declarándose el heredero legítimo al Trono de Hierro, pues dice ser Aegon Targaryen, hijo primogénito de Raeghar, al que Varys salvó en el último momento de morir aplastado por La Montaña por orden de Tywin Lannister en la Rebelión de Robert y lo escondió, haciéndole pasar por campesino con el nombre de Griff el Joven hasta que La Araña lo lleva a las Ciudades Libres.

Criado por el mejor amigo de su padre, Lord Jon Connington, que tampoco se menciona en la serie «Juego de tronos», el que dice ser Aegon VI, Rey de los Ándalos y los Rhoynar y de los Primeros Hombres, anuncia que dejará de teñirse el pelo, luciendo así su rubio platino natural, e izará el estandarte Targaryen en cuanto lleguen a Poniente. «¿Por qué debería ir corriendo a mi tía como si fuera un mendigo? Mi causa es mejor que la suya. Que venga ella a mí... a Poniente», llega a decirles a los oficiales de la Compañía Dorada. Y, como «el único dragón» que la Compañía Dorada y los Siete Reinos necesita, tal y como declara, conquista en una de sus más importantes gestas Bastión de Tormentas.

Aunque en los libros se presenta como Aegon Targaryen, y en la serie supuestamente está muerto, está por ver si con el camino que ha tomado la última temporada de «Juego de tronos» termina descubriéndose como un impostor o alguien que, de integrarse la trama de la serie en los libros, se disputaría el Trono de Hierro con el otro Aegon, Jon Nieve, y con su tía Daenerys.

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