El doblaje español, en situación crítica: la huelga afecta a más de una decena de series

Los actores de doblaje de Madrid, unos 500, tienen las mismas condiciones laborales que en 1993

El interior de un estudio de doblaje
El interior de un estudio de doblaje - BELÉN DÍAZ
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Ni los médicos de «Anatomía de Grey», ni los jóvenes de «Riverdale», ni siquiera los superhéroes de «Agentes de Shield». La huelga de dobladores en Madrid, indefinida desde el 3 de abril, silenciará las voces en español de la mayoría de las series extranjeras de nuestra televisión. En el mes de marzo, estos actores ya convocaron paros durante siete días alternos que obligaron a aplazar el estreno de nuevos capítulos «The Big Bang Theory» y «Anatomía de Grey». Ahora, las ficciones más afectadas serán aquellas que se emiten pegadas a su estreno en Estados Unidos. Algunas de ellas son «American Crime», «Catastrophe», «Girls», «Riverdale» y «The Good Fight» (Movistar+ Series y Series Xtra). Fox y Fox Life han logrado proteger el estreno de «Prison Break», «Outcast», «The Americans» y «This is us», pero «Modern Family», «Bull», «Agentes de Shield», «Ncis: Los Ángeles», «Anatomía de Grey», «Scandal», «Duda Razonable», «Scorpion», «Blue Bloods», «Las Kardashian» y «The Mick» sufrirán parones.

AXN y TNT, que emitirán programación especial de Semana Santa y darán descanso a sus estrenos, no tendrían que pausar ninguna serie, aunque los primeros plantean que si la situación se alarga podrían peligrar «Quantico» y «Mentes criminales». Otros canales, como AMC, trabajan «con más antelación con proveedores fuera de Madrid», por lo que sus emisiones «no se están viendo afectadas». La mayoría de los canales no contemplan emitir en versión original subtitulada, ya que la fuga de espectadores es significativa.

Menos poder adquisitivo

«Básicamente, reivindicamos un nuevo convenio, cambiar las condiciones económicas y normativas con las que trabajamos ahora, que son las mismas que en 1993», explica Adolfo Moreno, presidente de la Asociación de Artistas de Doblaje de Madrid (ADOMA) y doblador en series como «Pokémon» o «Glee». Desde ese año, estima, los actores de doblaje españoles, unos 500 en Madrid, han perdido un 60% de su poder adquisitivo. El salario mínimo de aquellos con contrato indefinido es de 21.000 euros al año, pero eso solo son unos pocos afortunados (el 5%, calculan). El resto, cobra por jornada de trabajo, como mínimo cuatro euros por «take» o intervención en el caso del vídeo (donde se enmarcarían las series) y cinco en el caso de cine, según especifica el convenio.

« Pero no es solo una cuestión de dinero. En estos años la tecnología y las normas del juego han cambiado mucho, y pedimos cosas como vacaciones, pagas extra, finiquitos o cambios en las actuales cesiones de derechos, que algunos estudios nos obligan a firmar a cambio de nada para poder hacer el trabajo», añade Moreno, que cifra el seguimiento de la huelga en un 90%. De momento, cinco estudios han aceptado ya las condiciones límite para seguir negociando, «señal de que nuestras peticiones son razonables», comenta Moreno.

Veteranos como Salvador Aldeguer, autor del libro «Anécdotakes» y voz de John Travolta, Antonio Banderas y Louis C.K., entre otros, reconoce que lo que más echa de menos es tener más tiempo. «Antes los ritmos eran más pausados, ahora por temas de confidencialidad la copia de trabajo llega con muy poca antelación y peor calidad. Además, estás solo en el atril, el trabajo es distinto con el resto del reparto», cuenta sobre un oficio que tiene una particularidad: obliga a los principiantes «a ser excelentes desde el principio», porque el producto debe quedar bien doblado. «Asimismo, si haces un protagonista, hay canales como HBO que te obligan a estar un año sin hacer otro personaje principal», plantea Aldeguer.

Las cadenas son el último eslabón de un trabajo que encargan las distribuidoras a los estudios de doblaje, que a su vez son quienes contratan a los actores. La mayoría de los doblajes se hacen en la capital, a excepción de pequeños estudios situados en Barcelona, Galicia, País Vasco y Valencia. «Uno de los problemas es que no hay una patronal ni un convenio estatal. Los compañeros allí también tendrán sus cuitas, así que es el momento de hacer reivindicaciones», afirma Moreno, que espera que, «tras rechazar ocho propuestas», les llamen pronto para negociar.

Debate «absurdo»

Los actores tienen claro que debatir sobre la necesidad de doblar o no las películas y series es «absurdo». Ambas versiones pueden coexistir. «No proporcionar esa versión sería convertir la cultura en algo elitista. En el fondo conseguimos que más gente vea una película o serie», concluye Moreno. Ruth Breeze, experta del Instituto de Idiomas de la Universidad de Navarra, explica a Inma Zamora que aunque «la generación actual es perfectamente capaz de entender la televisión en inglés» ambas versiones deben seguir coexistiendo. «Lo que sí es cierto es que las personas con un nivel medio de inglés que ven la versión original con subtítulos suelen mejorar el idioma», plantea. «Genios como Kubrick, que algo sabía de cine, preferían la versión doblada para que los espectadores pudieran fijarse más en la composición visual», concluye Aldeguer, firme defensor de la libertad de elección.

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