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Oscar 2018

Los mexicanos que conquistaron Hollywood

Los Oscar 2018 apostaron por los mexicanos, en una gala en la se llevaron que cantaron, llevaron pizzas gigantes, atizaron a Donald Trump y dieron esperanza

Es la cuarta vez que un cineasta mexicano gana un Oscar en mejor dirección en cinco años

Cuarón, Iñárritu y Del Toro, los directores mexicanos que han ganado el Oscar
Cuarón, Iñárritu y Del Toro, los directores mexicanos que han ganado el Oscar - REUTERS
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Se pidió más presencia de los negros, y también de las mujeres. Y los Oscar corrigieron esos desequilibrios, a veces evidentes y otras exagerados, para reconocer el trabajo bien hecho, independientemente de quién lo hiciese. Así se hizo desde siempre con México, aunque la política de Donald Trump se empeñase en mirar hacia otro lado. Quizás por eso, por el desprecio del presidente de un país que se empeña en dejar de odiar, la gala contras las injusticias quiso reivindicar también el talento del país fronterizo, muchas veces desapercibido pero que ha coleado a lo largo de toda la historia.

Un coqueteo con los Oscar que comenzó en 1952, 37 años después de que se entregase el primer galardón de la Academia. Inauguraron el palmarés del país Anthony Quinn, que logró dos estatuillas en su carrera, y Emile Kuri por su diseño de producción.

Desde entonces, México no ha dejado de integrarse en la cultura estadounidense, supliendo con premios y protagonismo victorias más mediáticas. Y aunque todavía se le resiste la categoría de mejor películas de habla no inglesa, y el silencio con el que han ido conquistando los premios, cada vez hacen más ruido, con menciones en casi todas las categorías, desde las interpretativas con embajadoras como Salma Hayek o Lupita Nyong'o, hasta las técnicas, con la supremacía en fotografía de Emmanuel Lubezki.

«Esto es gracias a ti, mamá. Yo por eso estoy aquí, es por ti, y esto es para ti, te amo», dijo Alfonso Cuarón al recibir el premio por su trabajo en «Gravity», convirtiéndose en el primer latino en ganar este galardón. Cuando lo ganó Alejandro González Iñárritu, sugirió con humildad que le parecía algo «irreal»; al año siguiente, repitió el hito.

Los premios de la Academia no han desaprovechado la oportunidad de reconocer a la gran generación de directores del país, con Alejandro González Iñárritu, con dos Oscar consecutivos por su trabajo tras las cámaras, o Alfonso Cuarón a la cabeza. Guillermo del Toro, «nominado en todas las candidaturas», la cuarta vez que un director mexicano se lleva este premio en cinco años, es solo la última muestra del buen estado de forma del que goza el cine del país, con gran protagonismo en la gala de los Oscar 2018.

Un músculo que es también un arma política, útil para combatir con palabras las polémicas medidas que se pretenden aplicar en política.

El Oscar a «Coco», la carta de amor de Pixar a la cultura mexicana, era uno de los más cantados de la noche. Y se aprovechó su tirón para dejar pisar el escenario a Gael García Bernal, uno de los actores más internacionales y carismáticos del país, que emocionó con una sencilla versión de la canción original del filme, «Remember me», Oscar a la mejor canción original.

El español se coló más que nunca en el escenario de los Oscar durante esa misma interpretación, con un «¡Que viva México!» que retumbó como un mantra en las paredes del Dolby Theatre. También aprovechó su momento el mexicano Eugenio Derbez al presentar la canción, que recordó que en el más allá no existen los muros fronterizos, en referencia a la polémica propuesta Trump. Lupita Nyong'o optó por un mensaje más esperanzador que político, pero también dejando un puñal velado a Trump y su política migratoria: «A todos los soñadores (dreamers) de ahí fuera, estamos con vosotros», clamó. Y, como arma o músculo, los Oscar han demostrado que sí lo están, como auguraba Jimmy Kimmel en su monólogo de apertura: «El mundo nos está mirando, tenemos que dar ejemplo».

Un ejemplo que se materializó en cuatro reconocimientos a «La forma del agua», y que Del Toro agradeció así en su discurso: «Soy un inmigrante (...) Lo mejor que hace nuestro arte y nuestra industria es borrar las líneas en la arena. Deberíamos seguir haciéndolo cuando el mundo nos diga que los hagamos más profundos», aconsejó el director mexicano, cuya película se alzó también con el Oscar más importante de la noche.

[Consulta nuestro especial de los Oscar 2018]