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Kobe Bryant, tras ganar el Oscar: «¡Esto es mejor que ganar cualquier título!»

La estrella de baloncesto atiende a ABC después de ganar su primer Oscar gracias a su cortometraje «Dear Basketball»

Kobe Bryant, junto a su Oscar
Kobe Bryant, junto a su Oscar - REUTERS
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Kobe Bryant fue uno de los grandes triunfadores de la noche de los Oscar 2018. La estrella de la NBA ganó el premio a Mejor Cortometraje de Animación por «Dear Basketball», su proyecto audiovisual sobre su amor al baloncesto con el que ha resultado galardonado con el mejor trofeo del cine a nivel mundial.

Visiblemente emocionado, el exjugador de Los Angeles Lakers atendió a ABC después de recoger el Oscar que le ha encumbrado al Olimpo de Hollywood, y confesó además que está trabajando en una serie de cinco novelas que pretende llevar al cine.

P - ¿Que siente al ganar un Oscar?

R - Me siento mejor que cuando ganaba campeonatos, siempre he soñado con ganar campeonatos y he trabajado duro para conseguirlo. Pero algo como esto es incomparable. Muchos me preguntaban que iba a hacer con mi vida una vez que me retirase, y yo les decía que quería dedicarme a escribir. Les decía que quería contar historias y me contestaban; sí, sí, muy bien. Sin tomarme en serio. Pensaban que acabaría deprimiéndome y volvería al mundo del deporte. Estar aquí ahora me valida como escritor. Es una locura maravillosa.

P - ¿Cuales son las principales diferencias entre jugar y escribir?

R - Lo más difícil al retirarte del baloncesto es dejar de sentirte asociado a la persona que has creado dentro de la cancha. Tienes que dejar a un lado el ego. Al escribir siento una conexión más profunda conmigo que cuando jugaba. Entiendo mejor mis miedos y mis inseguridades, esas emociones que se quedan debajo de la superficie. Estoy aprendiendo a comunicarme mejor. Esa es la gran diferencia entre jugar y escribir

P - Para alguien que ha ganado medallas olímpicas y campeonatos de la NBA, ¿Cuesta reinventarse en otra profesión?

R - Estoy enfocándome en una serie de novelas, cinco, que podrían traducirse en cinco largometrajes. Esperamos publicarlas en un par de años. Lo más difícil cuando vuelves a empezar es calmar el ego porque tienes que enseñarle y entrenarlo. Yo le digo a los atletas que se retiran que encuentren algo que les apasione y se entreguen a ello por completo. Cuando yo me levanto por la mañana no puedo esperar a ponerme a escribir. Si haces algo que te gusta todo lo demás tiene sentido.

P - «Dear Basketball» le sacó de su zona de confort...

R - Totalmente. Mi hija Gianna, de 11 años, me dio el mejor consejo, porque yo estaba algo temeroso de escribir mi primer guion, y me dijo: «Papa, nos dices que persigamos nuestros sueños, sé valiente». Tuve que demostrarlo y atreverme a hacerlo. ¡Y lo hice!.

P - Y además, con John Williams, que ha compuesto la música de su corto...

R - John compone como si cada nota tuviera alma propia. Fue increíble sentarse con él durante todo el proceso y escuchar su composición. Se convirtió en mi Obi One Kenobi.

P - El filme habla de héroes. ¿Quiénes son los suyos?

R - Cuando empecé con la idea de crear un estudio a la primera persona a quien llamé fue a Oprah Winfrey. Yo no entendía nada de esta industria, como puedes imaginar, pero me gusta escribir y quería crear un estudio. Oprah pasó horas conmigo asesorándome, explicándome con todo lujo de detalles como creó ella «Harpo». No puedo agradecerle lo suficiente su colaboración. Es una gran mentora para mí en esta nueva andadura de mi vida. Shonda Rymes fue también sorprendente. Cuando tienes la ayuda de personas con tanto talento dispuestas a ayudarte, te olvidas de los miedos. Ellas son lo mejor de lo mejor. Ellas son dos de mis héroinas.

P - ¿Qué opina de la forma en que LeBron James está involucrándose en política, con una actitud muy distinta a la de su héroe, Michael Jordan?

R - Bueno... cada uno debe enfrentar su postura desde su perspectiva. Creo que no solo los atletas, sino la gente en general tenemos la habilidad de hablar sobre aquello en lo que creemos, igual que otros tienen derecho a criticarnos. Esa es la democracia en la que vivimos. Eso es lo que hace que América sea bonita.