Yvonne Blake: «Montoro me confesó que el año que viene va a bajar el IVA del cine»

La presidenta de la Academia de Cine, a punto de cumplir un año en el cargo, anuncia que Globomedia producirá la gala de los Goya de 2018

Yvonne Blake, junto al Oscar que decora su despacho
Yvonne Blake, junto al Oscar que decora su despacho - ERNESTO AGUDO
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Resfriada como se quedó hace un año tras perder el abrigo de Antonio Resines, la Academia de Cine respira hoy mejor. En parte por el traje que le confeccionó Yvonne Blake (Manchester, 1940), presidenta desde el pasado 18 de octubre, cuya carrera como figurinista despegó vistiendo a Sophia Loren en «La venus de la Ira» (1966) y parece próxima a cerrarse con el atuendo que le ha diseñado a la institución.

Si tras resultar elegida para el cargo dijo haber sido «la única con huevos para presentarse» y enfrentarse a las dificultades inherentes a quien osase ostentar un puesto que garantizaba jaquecas –las discrepancias entre presidencia y junta directiva eran una constante–, ahora dice haber logrado que todos trabajen «como una piña».

También que 154 personas, «casi todos cineastas jóvenes», y también personalidades como Enrique Cerezo o Hugo Silva, engrosen la lista de miembros de la Academia. Rascó al otro lado del charco: rostros tan reconocibles como el de Ricardo Darín forman hoy parte de la institución. «La gente se quejaba de que no se hacían cosas, y ahora estamos haciendo muchísimo», resume Blake.

«Creo que a los españoles les gusta más lo que viene de fuera. Son raros»
Aunque quizás su mayor triunfo a la cabeza de la institución no sea, al menos por el momento, más que una promesa en el aire. Se la hizo el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, hace pocos meses: «Él estaba ahí solito en una fiesta, y yo tuve los huevos de hablar con él. Me acerqué y le dije que era la presidenta de la Academia de Cine. “Oh, es que la gente no se cree que a mí me encanta el cine español”, dijo él. Le pregunté por el IVA, y me dijo que creía que lo iban a bajar el año que viene, y que pensaba que al 6, aunque yo no creo que tanto». En España sólo existen tres tipos de IVA: el general (21%), el reducido (10%) y el superreducido (4%).

El cine español lo vende mejor de lo que habitualmente se hace. Aunque ella está «orgullosa» de él, cree que a los españoles les gusta más «lo que viene de fuera» que lo que ellos mismos hacen, y no lo termina de entender. ¿Pero sólo con el cine? «No, no, ¡con todo! ¡Hasta conmigo! Por eso me respetan más, aunque no deberían. Es que sois raros». Falta, eso sí, dinero para promocionarlo más y mejor.

Diagnóstico

La terna de películas que oposita a desfilar por Hollywood merced a haber sido preseleccionadas para los Oscar, «1898. Los últimos de Filipinas», «Verano 1993» y «Abracadabra», es, a los ojos de Blake, «una buena selección», aunque lamenta que el momento de realizar la criba no hubiese llegado un poco más adelante, cuando ya se hubiesen estrenado «las más gordas».

Respecto a los premios propios, los Goya, anunció que será Globomedia, del grupo Mediaset, quien asuma la producción de la gala del año que viene, que Blake quiso vacunar contra el «politiqueo»: «Es mejor dejarlo fuera». Sí quiere que en octubre los Reyes acudan al acto «Hollywood comes to Madrid» («Hollywood viene a Madrid), al que han invitado a los miembros de las academias de uno y otro país, más todos los españoles que tienen un Oscar o han sido nominados.

Yvonne Blake, en su despacho de la Academia de Cine
Yvonne Blake, en su despacho de la Academia de Cine- ERNESTO AGUDO

En el diagnóstico que hace de lo español –avalado por una vida ligada al país desde que en 1968 viniese por el rodaje de «Duffy, el único» y se quedase por su matrimonio– pone el dedo sobre la falta de humor. «Me gustaría que aquí hubiera más cinismo, más autocrítica. Es lo único que echo en falta de mi país», explica antes de sintetizarlo. «Hay muchas cosas de las que reírse ante todo lo que está pasando en el mundo. De otra manera, habría mucho por lo que llorar».

Blake es una firme defensora de la importancia de la mujer en el cine, algo en lo que dice que se está trabajando desde la institución que preside, con iniciativas como la conferencia en el Festival de San Sebastián de Anna Serner, directora del Instituto de Cine de Suecia, donde «han mejorado mucho en este aspecto». También de lo que ella considera una evolución natural de la industria cinematográfica, las producciones que se saltan la gran pantalla para ir directas a la televisión. Todo ello, desde la solvencia que auspicia el Oscar ganado por «Nicolás y Alejandra» (1971) que vigila su despacho. Y que no le ha cambiado la vida, según dice. Ella es más optimista con su legado en la Academia.

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