Silvio Berlusconi tendrá por fin la gran película de su vida

El excavaliere abre las puertas de sus mansiones al director Paolo Sorrentino

Berlusconi en su mansión en Milán
Berlusconi en su mansión en Milán - EFE
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Cumplirá 81 años en septiembre y, aunque parezca increíble, Silvio Berlusconi vuelve a ser el político que da más espectáculo y que mejor sabe llenar la escena para atraer el interés de los italianos. La historia de su vida empieza a ser filmada este mes por Paolo Sorrentino. La esperada película del director de «La Gran belleza» (Oscar en el 2014) se titula «Loro» (ellos). Una palabra simple para indicar que en el centro de la narración, además de Berlusconi, estarán ellos, esa amplia corte que le ha rodeado en su vida, marcada por éxitos, escándalos y procesos, desde su clamorosa separación hasta sus festines eróticos del «bunga bunga» y sus amantes, alguna menor de edad como la marroquí Ruby «Robacorazones».

Es frecuente que, cuando se anuncia una película sobre un personaje en vida, haya reticencias, se trate de poner obstáculos o incluso se amenace con querellas. Berlusconi, en cambio, está encantado. Ha aplaudido a Sorrentino, al que invitó a la villa San Martino, su residencia de Arcore, en Milán, para hablar del filme. «He visto todas tus películas», le dijo el excavaliere, al tiempo que le ofrecía sus villas como set para el rodaje. Así el realizador no tendrá que reconstruir el mausoleo que, diseñado por el escultor Pietro Cascella, Berlusconi se hizo construir en el parque de la villa de Arcore, entre chopos, jardines de rosas y tulipanes, en un lugar de paz y serenidad. «He tenido una agradable comida con Sorrentino. Lo felicité por el Oscar y, al tener conocimiento de que había solicitado permiso a algunos propietarios de villas de Porto Rotondo (Costa Esmeralda, en Cerdeña) para filmar alguna escenas, le he dicho: “No hay ningún problema por mi parte si quiere traer las cámaras para rodar en Arcore o en mi parque de Porto Rotondo”», comentó el excavaliere.

Una historia de amor

El personaje de Berlusconi será interpretado por el gran actor napolitano Toni Servillo, casi actor fetiche para Sorrentino. Juntos han trabajado ya en cuatro películas. Curiosamente, es la segunda vez que Servillo hace de primer ministro para un film de Sorrentino, después de «El Divo», en el que interpretaba a Giulio Andreotti, otro personaje singular de la política italiana.

Sorrentino se ha citado también en dos ocasiones con la exmujer de Berlusconi, Veronica Lario, que en su condición de exactriz observa con gran atención el nuevo film: «Paolo Sorrentino me ha revelado que pretende rodar una gran historia de amor», ha confesado la exmujer de Berlusconi, aprobando también la elección de la que será su intérprete en «Loro», la actriz Elena Sofía Ricci. «Finalmente me veré bella y delgada», ha dicho Veronica Lario, pero sus esperanzas sobre el contenido del filme podrían verse defraudadas, porque quien ha leído la sinopsis completa de la película comenta que aparecen decenas de mujeres invitadas en la villa de Cerdeña, peleas con la exmujer, los orígenes de la riqueza del magnate, de la compraventa de senadores y, por supuesto, el sinfín de amoríos.

«Soy italiano y quiero hacer un film sobre italianos. Berlusconi es un arquetipo de la “italianità” y, a través de él, puedes contar cómo son los italianos», se ha limitado a señalar sobre su nueva película, Paolo Sorrentino.

Debate sobre el filme

Teniendo en cuenta que el excavaliere es un personaje polémico, se ha abierto un debate sobre si el filme beneficiará o perjudicará al exprimer ministro. Al ser preguntado Berlusconi si teme una película contra él, se muestra tranquilo: «No creo que en este momento de popularidad creciente hacia mi persona, sea conveniente hacer un filme contrario a mí».

El filósofo y escritor Massimo Cacciari, exalcalde de Venecia, de centroizquierda, cree que la película servirá para «hacerle el juego a Berlusconi, porque a nadie le importan ya sus festines eróticos».

Antes de marcharse de vacaciones a Cerdeña, Berlusconi se encerró, para ponerse en forma, en un hotel de los Alpes, en Merano, que cuenta con un famoso centro de salud. «Dios y los cirujanos me han rejuvenecido con nuevas energías», dice el fundador de Forza Italia, rehabilitado incluso por medios de centro izquierda. Por ello sueña con un papel decisivo en las próximas elecciones.

Ideas de marketing, algunas muy llamativas, no le faltan. Por ejemplo, para demostrar que la edad no cuenta, se le ocurrió presentarse en el famoso programa «Porta a Porta», en la RAI, encorvado, cojo y con muletas, para decir ante las cámaras: «Este viejete hubiera querido pasar el testigo a alguien más joven y más nuevo. Pero como ninguno de los jóvenes está suficientemente preparado, aquí estoy yo nuevamente -subrayaba Berlusconi-, obligado a volver a la escena política por el bien de Italia». Al final, el sketch, ya listo, fue censurado. Se le aconsejó a Berlusconi que, por ahora, no fuera emitido, porque, con la crisis que vive el país, no es tiempo para bromas.

Desde luego, al excavaliere, como vendedor, no hay quien le gane. El propio Paolo Sorrentino podría contratarlo con ese objetivo, aunque parece que no le hará falta: el film «Loro», sin apenas iniciarse, se ha vendido ya en todo el mundo.

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