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Go Nagai, creador de «Mazinger Z»: «Los adultos verán la película con la emoción de cuando eran pequeños»

ABC habla con el creador del anime japonés, que llega a los cines españoles para desplegar su mítico «¡Puños fuera!»

Go Nagai, creador de «Mazinger Z»
Go Nagai, creador de «Mazinger Z»
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Hace más de 45 años, «Mazinger Z» lanzaba por primera vez su golpe más famoso, y el «¡Puños fuera!» no dejó de escucharse por todo el mundo, aunque a España no llegó hasta 1978. Aquellos niños, y los que vieron la reposición en Telecinco en 1993, gozaban cada merienda con las aventuras inacabables de los robots japoneses. Y eran infinitas porque en la época, antes de la pasión actual por las series redondas, el malo era siempre muy malo y cuando iba a matar al protagonista explicaba cómo lo iba a hacer, y justo antes de dar el golpe de gracia lanzaba esa risa maligna tan característica que daba el tiempo justo al bueno para salvarse. Un bueno que, al tiempo, nunca destruía al enemigo porque se entretenía justo antes de hacerlo.

En este «revival» ochentero impuesto por el éxito de «Stranger Things» llega al cine la secuela del Mazinger Z de 1972. Con el apellido de «Infinity», el popular robot viene a hacer lo que siempre hizo: salvar el planeta y llenar de gozo a los espectadores, aunque ahora empiecen a peinar canas. «Los adultos verán la película con una sensación de nostalgia, recordando la emoción con que veían la serie cuando eran pequeños, mientras que para los niños será una nueva película de dibujos animados de acción con elementos de ciencia ficción», explica a ABC Go Nagai, creador del mítico robot y de animes tan populares como Devilman o Violence Jack.

P - Mazinger Z nos lleva de vuelta a los años 70 y 80. Hay un resurgimiento de las series y las películas de aquella época. ¿Qué opina de esta nostalgia?

El que se pueda llamar «nostalgia» creo que es porque trae buenos recuerdos. Me alegra que por ser tan querido durante tanto tiempo produzca esa sensación.

P - La gente que vio Mazinger Z en los 70 irá al cine. Eran niños en aquel tiempo y ahora podrían ir acompañados de sus hijos. ¿Quién cree que disfrutará más?

R - Creo que ambos la disfrutarán a su manera. Los adultos lo harán con una sensación de nostalgia, recordando la emoción con que veían la serie cuando eran pequeños, mientras que para los niños será una nueva película de dibujos animados de acción con elementos de ciencia ficción.

P - ¿Mazinger Z se creó para un nuevo espectador o para aquellos que vieron la serie?

R - Creo que puede atraer a nuevos espectadores sin traicionar a los seguidores antiguos.

P - En el tráiler se puede ver que Mazinger Z "visita" Barcelona, Italia y otros lugares de Europa. ¿Es un intento para acercar el manga y el anime a la "estética" europea?

R - Hay muchos seguidores en España e Italia, por lo que quería que aparecieran esos lugares. Pero también quería plasmar que la historia es una batalla a escala mundial.

P - ¿Cree que el manga y el anime se entienden de la misma forma en Europa que en Asia?

R - Sí.

P - Uno de los personajes pregunta: "¿Este mundo es merecedor de su existencia?". ¿Cómo respondería?

R - Respondería que Koji Kabuto es igualmente merecedor de su existencia. Porque percibo que él vive creyéndolo así.

P - El protagonista, Koji Kabuto, "debe tomar una decisión sobre el futuro: ser un dios o un demonio". Ese es un tema recurrente en sus historias, pero ¿ha cambiado su modo de tratarlo con el paso de los años?

R - No creo que haya cambiado. El ser humano tiene dudas y se angustia cuando obtiene un gran poder. Y eso es así siempre.

P - ¿Cómo es el nuevo Mazinger Z comparado con el clásico?

R - Es una combinación de animación en dos y en tres dimensiones. Y creo que esta combinación representa muy bien el mundo. Gracias a esa expresividad, la furia de Mazinger Z se desata a lo grande en la gran pantalla.

P - ¿Qué consejo le dio al director Junji Shimizu?

R - Tenía entendido que es un director que adora a Mazinger Z, por lo que no tuve que darle ningún consejo en particular. Simplemente le pedí que hiciera una obra que le gustara.