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Guerra abierta entre el Festival de Cannes y Netflix

«Okja», del coreano Bong Joo-ho, opta a la Palma de Oro, pero no se estrenará en cines. Su emisión, interrumpida por problemas técnicos, recibió abucheos

El director surcoreano Bong Joon-ho posa junto a la actriz brit√°nica Tilda Swinton, la surcoreana Ahn Seo-Hyun y el actor estadounidense Jake Gyllenhaal durante la presentaci√≥n gr√°fica de su pel√≠cula ¬ęOkja¬Ľ en la 70 edici√≥n del Festival de Cannes
El director surcoreano Bong Joon-ho posa junto a la actriz brit√°nica Tilda Swinton, la surcoreana Ahn Seo-Hyun y el actor estadounidense Jake Gyllenhaal durante la presentaci√≥n gr√°fica de su pel√≠cula ¬ęOkja¬Ľ en la 70 edici√≥n del Festival de Cannes - EFE

En el día en favor de las especies en extinción se presentó en el 70 Festival de Cine de Cannes la primera película de su historia que no se estrenará en los cines. Netflix, la plataforma que ofrece su contenido a través de la red para consumir en formatos digitales, aterriza con dos filmes: «Okja» y «The Wiyanowitz Stories», provocando un aluvión de críticas con su presencia.

En el pase oficial de «Okja» a la prensa hubo de todo: fallos técnicos, abucheos, gritos y, al final, aplausos. Fue una experiencia comunal que parecía escrita por la mente de algún retorcido guionista de Hollywood. Los miles de periodistas acreditados en el festival vivieron la experiencia que Netflix niega a sus espectadores. Una oleada de abucheos recibió los primeros compases del filme y, mientras Tilda Swinton hablaba en una escena, docenas de críticos pataleaban ante un filme que no estaba emitiéndose con la resolución correcta. El desconcierto se adueñó de los presentes cuando se canceló la emisión para volver a empezar, diez minutos después, sin ningún problema. El Festival de Cannes no tardó en emitir un comunicado. «El incidente se debió por completo al equipo técnico del festival, el cual se disculpa profundamente con el director y su elenco, con los productores y con la audiencia».

Una disculpa que se suma al debate provocado de si Netflix debía o no estar en Cannes. «Vamos a ser honestos, hay miles de películas en Cannes que no se van a estrenar en el cine. Es un tema realmente interesante, pero hay espacio para todos», dijo Tilda Swinton durante la rueda de prensa posterior al pase. La actriz, algo irritada, recordó la polémica surgida a raíz de que Pedro Almodóvar, presidente del jurado este año, comentase que no se veía dando galardón alguno a cualquiera de las producciones de la plataforma de distribución en línea. «La verdad es que nosotros no hemos venido a por ningún premio. Estamos aquí para mostrar el filme en el festival. Tenemos la maravillosa oportunidad de traer nuestra cinta». A su lado, el actor Jake Gyllenhaal defendía también la causa de «Okja». «Es una bendición lograr que el arte dé alcance al menos a una persona, especialmente en los tiempos que vivimos. Nos vemos inundados de tanta información, a veces verdadera, a veces no, que debemos agradecer la expresión artística en cualquiera de los formatos en que la recibimos».

El director del filme, Bong Joon-ho, quitó hierro al asunto. «Estoy feliz de que haya habido un problema técnico, a la audiencia no le ha quedado más remedio que ver dos veces la primera escena». El cineasta coreano se defendió de los comentarios de Almodóvar, a quien no le parece justo que opten a la Palma de Oro películas sin distribución en cines. «Soy un gran admirador de Pedro. El simple hecho de que hable de mi película, aun en términos negativos, me parece bien».

«Creo en la bondad»

La cinta narra la historia de cómo una niña, Mija, intenta proteger a su mejor amigo, un cerdo gigante llamado Okja, de una multinacional. Le ayudan los miembros del Frente de Liberación Animal. «Soy de los que cree en la bondad de la gente», admitió el cineasta. Un artista que, sin duda, va a provocar una intensa migraña a Almodóvar a tenor de las fabulosas críticas que está recibiendo la película. «El filme tiene un mensaje político ecológico que habla de la situación en mi país, que en los últimos meses ha rodado hacia el pasado», comentó Gyllenhaal en clara alusión a la administración Trump.

Los hipsters de Netflix han robado el protagonismo a las estrellas de Hollywood. Hoy aterrizaron con «Okja». Mañana lo harán con «The Meyerowitz Stories», protagonizada por Adam Sandler y dirigida por Noah Baumbach. Los tiempos cambian, la era digital se impone y la virtual se encuentra a la vuelta de la esquina, mientras los cinéfilos de la vieja escuela luchan en Cannes por mantener viva la experiencia comunal. «La Palma de Oro debería entregarse a un filme que se haya estrenado en las salas. Estoy abierto a celebrar las nuevas tecnologías; sin embargo, mientras viva, pelearé por el hipnótico hechizo que provoca el cine en el espectador», dijo Almodóvar. Aunque no todos están de acuerdo, Will Smith apoya a Netflix, lo mismo que Isabel Huppert, Brad Pitt, productor de «Okja», o sus protagonistas: Tilda Swinton y Jake Gyllenhaal.

Macron, a escena

Ante el desproporcionado conflicto generacional, las autoridades de Cannes han anunciado que el próximo año no se van a incluir películas que no garanticen una distribución tradicional. Netflix, que ha ofrecido mostrar sus producciones temporalmente en las salas, se niega a dejar pasar tres años para poder estrenar sus títulos en la televisión francesa, tal y como exige su legislación. Para solucionarlo, el nuevo presidente de la República, Emmanuel Macron, anuncia que se compromete a revisar la ley.

Netflix quiere audiencia y premios, y Cannes resulta la ventana perfecta para lanzar su artillería sobre los millennials de todo el mundo. Pero la compañía no está dispuesta a presentarse a cualquier precio y anuncia que es probable que no regresen en 2018. En el día dedicado a las especies en extinción, el cine, la experiencia comunal en la sala a oscuras; sus risas, abucheos y aplausos, en definitiva, lo que hemos vivido hoy con «Okja», podría estar en vías de desaparecer.

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