Goya 2017

Juan Antonio Bayona: «El público cada vez tiene menos problemas en ver cine español»

«Un monstruo viene a verme» arrasó con nueve galardones. «La cultura la tenemos que defender todos, dejar la política aparte. Es una cuestión de Estado»

J. A. Bayona, tras recibir el Goya a mejor director
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Juan Antonio Bayona se pasó toda la ceremonia de los Premios Goya con lágrimas en los ojos. Algunos dijeron, medio en broma medio en serio, que fue una venganza perfecta por todo lo que «Un monstruo viene a verme» había hecho llorar a los españoles en los cines. Su película, un drama que profundiza en los sentimientos de la pérdida y el dolor, con el cáncer como telón de fondo, se alzó con nueve de los doce premios a los que optaba. Fue la culminación de un año histórico para el director: no solo ha arrasado en taquilla, donde una de cada cuatro entradas que se han comprado ha sido para ver su película, sino que además los miembros de la Academia han apuntalado su gran 2016.

«El público cada vez tiene menos problemas en ver películas españolas, quiere ver películas buenas y el cine español está haciendo buenas obras. Yo me siento muy bien valorado por el público. Y ahí están los datos de mis películas y del cine español en general», decía orgulloso sentado ante los periodistas. Lo hacía con el Goya sobre sus piernas, dándole pequeños golpes en la cabeza cada vez que culminaba una opinión, como si ese pequeño «coscorrón» al galardón le ayudase a continuar.

Nervios imposibles

«“Un monstruo viene a verme” es una supreproducción en España, pero fuera es una película de clase media»

El sábado, J. A.Bayona hacía historia al lograr su tercer Goya como mejor director (uno de ellos como novel, en 2007, por «El orfanato»). Por eso era curioso verle tan emocionado, tan nervioso durante la gala. Sobre todo si se contrasta con la templanza de su «competidor», Raúl Arévalo, que parecía un veterano. «¡Pero qué bonito ha sido!», explicó ante los periodistas al recordarle que en su anterior premio, en 2012 por «Lo imposible», no tenía las emociones a flor de piel.

«Es que esta película era una historia muy bonita, que venía de un libro precioso pero muy difícil de contar, de llevar a la pantalla. Lo sufrimos mucho en la sala de montaje. Dentro de la dificultad de una película como esta, encontrar la manera de montar la historia fue muy difícil», explicaba el director.

En esta gala de contrastes, de enfrentamientos virtuales entre los que eran los dos favoritos, había una diferencia muy evidente: los presupuestos de ambas cintas. «Un monstruo viene a verme» contó con 25 millones de euros de partida frente al poco más del millón de euros que tuvo la cinta de Raúl Arévalo. Una comparación que «demuestra la diversidad de este año». «Habla mucho de la polarización en la que estamos a nivel de presupuestos. La película ganadora no es pequeña. El presupuesto medio de una española está en 1,2 millones de euros. Por tanto es una película mediana», analizaba el mejor director del año, que también habló de las cifras de su cinta: «“Un monstruo viene a verme” es una supreproducción en España, pero fuera es una película de clase media. Lo hemos tenido muy difícil para poder defender nuestro filme fuera».

J. A. Bayona vive en un idilio con la Academia. Y con el público. Cada una de sus obras es un éxito de taquilla y una apuesta segura para la categoría de mejor director. «La de mejor película se nos resiste», comentaba entre risas para después agradecer a los espectadores el cariño: «Al público le debo el haber podido hacer esta película, sin el éxito de “Lo Imposible” yo no habría podido hacer esta».

También tuvo tiempo para pedir más apoyo a la industria del cine: «La cultura es la expresión de lo que sentimos y lo que somos. Y no apoyar a la cultura es ir en contra de uno mismo. La cultura la tenemos que defender todos, dejar la política aparte, es una cuestión de Estado».

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