Festival de Cine de Málaga

Los rincones ocultos de los actores durante el festival

Las estrellas que visitan la ciudad a ABC sus rincones favoritos mientras la maquinaria no deja de funcionar

Hugo Silva y Pepón Nieto
Hugo Silva y Pepón Nieto - FRANCIS SILVA
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Hace ya una semana que comenzó el Festival de Cine de Málaga. Todos (actores, organizadores y espectadores) piensan en los bares, concretamente en el que estaban Mario Casas, Blanca Suárez y Secun de la Rosa, es decir, el de Álex de la Iglesia. Los grupos de fans comenzaron a agolparse en las puertas del hotel donde se aloja gran parte de las estrellas que desfilarán por la alfombra roja. «Málaga tiene algo especial. Es llegar aquí y te sientes como una auténtica estrella», dice la versión más modesta de De la Iglesia. «En pocos sitios te tratan mejor que aquí», añade mientras uno de los fotógrafos más veteranos del festival recuerda cómo ha cambiado uno de los actores fetiche del director, Mario Casas: «Cuando llegó era solo un crío». El actor también tiene una relación especial con Málaga, especialmente tras rodar la película «Toro», cuando descubrió los Baños del Carmen.

La alfombra roja recorre los principales escenarios del festival, mientras los viandantes se retratan en ella como si fueran famosos. Uno de los puntos más representativos es El Pimpi donde estuvo anoche Raúl Sénder. A quien también vieron por la bodega durante esta edición fue a Imanol Arias. Pasear estos días por Málaga invita a ir cotilleando las terrazas. Especialmente por calles próximas a la catedral, como la Calle Bolsa, donde el propio Álex de la Iglesia almorzó en El Rescoldo, un restaurante familiar especializado en arroz. A doscientos metros cenó el mismo día Óscar Jaenada en Casa de Botes, a quien un camarero confundió con un intérprete de la serie «Black Sails». Si se trata de tomar una copa, los malagueños aseguran que donde suelen acercarse los actores es a la Copa Nostra, sin embargo, son los trabajadores del festival los que sí van allí.

«En Málaga nos han cuidado mucho. Lo que pasa es que hace un poquito de calor», cuenta Rossy de Palma durante la presentación de su película «El intercambio». «Nada que no se solucione con un poco de aire acondicionado», contesta entre risas Hugo Silva mientras recordaban la cena del día anterior en la taberna Uvedoble. Dicen que, la mayoría de las ocasiones, la imagen que te llevas de la ciudad va condicionada por quien te la enseñe. En el caso de De Palma y Silva han tenido un guía envidiable: «Mi sitio preferido de Málaga es cuando salgo del hotel del brazo de Pepón (Nieto) y me dice: “vamos a ir a comer a tal sitio”. Yo me dejo llevar», comenta Silva. El marbellí comenzó sus estudios como actor aquí. «Me gusta mucho Málaga, pero más aún el cambio que ha dado. Recuerdo que antes me daba miedo pasar por la Plaza de la Merced (una de las más céntricas de la ciudad). Era una ciudad muy peligrosa. Ahora da un gusto pasear por aquí...», confiesa Pepón Nieto.

La gran estrella de la edición en la que el festival cambia el cine español por el «cine en español», hasta que hable Antonio Banderas, ha sido Leonardo Sbaraglia, quien quedó fascinado con el Palacio Episcopal. «El actor argentino representa los valores que queremos que el festival transmita por su trabajo tanto en España como en Argentina», aseguraba a ABC el director del festival, Juan Antonio Vigar. Puede que antes de recibir el premio Málaga-Sur, Málaga no estuviera entre sus ciudades favoritas. Sin embargo, seguro que cambió de opinión tras la sorpresa que recibió cuando su madre, la también actriz Roxana Randón, se personó en el teatro Cervantes.

Este teatro, en funcionamiento desde 1870, tiene algo que cautiva a cualquiera que pasa por él. «Como soy teatrero, si pudiera, me quedaría con el teatro Cervantes», confesaba Pepón Nieto. Puede que sea la suma de todos los grandes momentos que ha presenciado desde su inauguración. Pese a las dificultades económicas que ha vivido la ciudad, ha sabido reinventarse.

Daniel Sánchez Arévalo
Daniel Sánchez Arévalo- FRANCIS SILVA

Cervantes, el favorito

«Para mí es muy especial. Aquí presenté mi primera película, ”Azul Oscuro Casi Negro” en 2006», recuerda para ABC con una sonrisa Daniel Sánchez Arévalo, mientras mira la mano azul oscura que dibujó en un mural de la última planta tras la proyección inaugural. Once años después se encuentra en el mismo escenario para presentar el primer largometraje publicitario de España, «En tu cabeza». En él, también aparecía Natalia de Molina. Esta linarense estudió Arte Dramático en Málaga y soñó en más de una ocasión con pisar sus tablas, como también lo hace De Palma: «Nunca he actuado ahí y me apetecería mucho. Desde aquí lo lanzo». No todos los actores eligen un lugar céntrico. «Tengo mi refugio desde hace quince años, pero nunca digo dónde está, solo que está en la provincia de Málaga. Allí me escapo, sobre todo para estudiar mis guiones», confiesa Maribel Verdú.

Lástima que los profesionales del séptimo arte no pasen el tiempo suficiente para descubrir algunas de las joyas que esconde esta ciudad y que se encuentran a escasos metros del epicentro del festival para degustar las tartas del hostel Picnic, los helados de «La Inma», la gastronomía vegetariana del Cañadú.

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