El exdirector de la Academia de Cine gana el juicio por despido improcedente y deberá ser indemnizado

Porfirio Enríquez fue relegado de su cargo de manera improcedente, según ha determinado la juez. La institución ya ha anunciado que recurrirá la sentencia

Porfirio Enríquez, exdirector general de la Academia de Cine, en la gala de los Premios Goya de 2016
Porfirio Enríquez, exdirector general de la Academia de Cine, en la gala de los Premios Goya de 2016 - EFE
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El Juzgado de lo social número 11 de Madrid ha puesto fin al pleito que mantenía el anterior director general de la Academia de Cine, Porfirio Enríquez Sáenz de Santamaría, con la institución. La sentencia deja claro que Enríquez fue despedido de forma improcedente de su puesto de director y que ahora debe ser readmitido o indemnizado con 66.164 euros.

La Junta Directiva de la Academia consideró el despido del cineasta y lo justificó por «pérdida de confianza». Además, alegó que se «había excedido en sus cometidos» y no había pedido la preceptiva autorización para «asumir compromisos con terceros». Sin embargo la magistrada Graciela Hermoso, del Juzgado de lo social número 11 de Madrid, ha apuntado en los hechos probados de la sentencia, a la que ha tenido acceso ABC, que «el actor tenía poderes para dirigir y gestionar en toda su extensión las actividades de la Academia, además de realizar toda clase de actos dispositivos, excepto enajenar bienes inmuebles; [...]no consta conducta alguna de ocultación a la Junta Directiva de la que formaba parte; no consta que haya ocasionado perjuicio alguno a la Academia y su actuación ha sido ratificada por el órgano supremo de ésta, la Asamblea General, avalando así la actuación del Director General y del antiguo Presidente».

Por este motivo la magistrada considera que «la conducta atribuida al aquí demandante pueda entenderse constitutiva de la causa de despido invocada en la carta, pues aun cuando se haya producido una pérdida de confianza por parte de algunos miembros de la Junta Directiva sobre su persona y actuar, la misma no está fundada en un incumplimiento grave y culpable que justifique la procedencia de la decisión extintiva de la demandada, que, por ende, ha de ser declarada improcedente».

«No consta que el demandante, Porfirio Enríquez, haya ocasionado perjuicio alguno a la Academia y su actuación ha sido ratificada por el órgano supremo de ésta», reza los hechos probados de la sentencia
En concreto, considera que en el cese no se respetó una de las cláusulas del contrato que especificaba que debía ser advertido del mismo con tres meses de preaviso y que, si no ocurría así, debería ser compensado por ello. Ya en el mes de abril del año pasado, según recuerda la sentencia, hubo un intento de prescindir de él y, cuando no fue así, todo lo que hizo a continuación parecía gozar del beneplácito de la Academia, sin que la magistrada aprecie «transgresión de la buena fe contractual».

Enríquez ocupó el puesto desde el 23 de mayo de 2014 y hasta el pasado 21 de septiembre, cuando fue cesado y sustituido, ya en el mes de marzo, por el actual director general, Joan Álvarez. En cualquier caso, contra la sentencia se puede interponer recurso de súplica ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

La Academia ha señalado que la Junta Directiva asume «el fallo de la jueza relativo al despido del anterior director general de la institución» y añade que cree que «hubo razones fundadas para el despido procedente y que ya prepara un recurso para defenderlas».

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