Goyas 2017

Emma Suárez: «Es difícil ver personajes para mujeres que tengan algo que contar»

«Está bien hacerse mayor», dijo la doble triunfadora de la noche de los Goya

Emma Suárez en el momento de escuchar su nombre como ganadora de su segundo Goya
Emma Suárez en el momento de escuchar su nombre como ganadora de su segundo Goya - DE SAN BERNARDO / BEÉN DÍAZ
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Hace unas semanas, cuando Emma Suárez habló con la prensa en el cóctel de nominados, prometió que si ganaba el Goya se lo dedicaría a Pilar Miró. Exactamente igual que hace diez años, cuando recogió el premio a mejor actriz por su papel en «El perro del Hortelano», que la propia Miró dirigió. Pero las cosas nunca salen como se plantean. A veces, incluso, salen mejor. Y el sábado Emma Suárez se tuvo que acordar de una segunda mujer, Verónica Forqué. Dos mujeres, como dos fueron los premios que se llevó: uno, a mejor actriz de reparto por «La próxima piel»; otro, como mejor actriz protagonista por «Julieta».

La gesta bien merecía la satisfacción de la artista. «¿Qué hago yo aquí otra vez?», exclamó al recoger el segundo galardón. Una emoción de incredulidad verdadera, ya que fue toda una sorpresa. Cuando dijeron su nombre por primera vez, todos pensaron que el premio a mejor protagonista iría para Bárbara Lennie. Además, la actriz de «María (y los demás)» ya le había arrebatado el premio Feroz. Sin embargo, Emma Suárez se consagró como la mejor intérprete del año. Sin rivales, sin dudas.

Fue una noche de fechas redondas. Además de los diez años de su primer Goya, Emma Suárez igualaba la gesta única de lograr dos Goya por dos papeles diferentes en una misma noche. Igualaba a Verónica Forqué, que lo consiguió hace treinta años: «¡Qué maravilla Verónica Forqué¡», gritó la actriz cuando se enteró del hito histórico.

Profesión de riesgo

«Estuve cuatro años haciendo teatro, y durante ese tiempo no tuve ningún proyecto de cine, pero soy una actriz de oficio», dijo en sala de prensa. Eran las dos de la madrugada del sábado y la actriz estaba deseando irse a celebrarlo: «¡Estoy tan emocionada que no me duelen ni los tacones!» Antes, reflexionó sobre la importancia de los dos papeles que le habían regalado una noche así: «Trabajar conPedro Almodóvares un desafío, no se conforma: es implacable, es exigente… Y yo se lo agradeceré eternamente. Le doy las gracias por sus personajes, que te obligan a romperte, a trabajar y trabajar».

Esos personajes femeninos, las «chicas Almodóvar» que han encontrado un hueco en la historia del cine español, se convirtieron en un agradecimiento más de la actriz. «Las mujeres pasamos por diferentes etapas en nuestra vida, y es difícil encontrar personajes adultos para ser interpretados por una mujer adulta. Personajes para mujeres que tienen algo que contar, que han vivido», analizó. «Estoy viviendo un momento muy especial, en todos los sentidos: está bien crecer, está bien hacerse mayor».

Junto a los más grandes

La noche de los Goya para Emma Suárez fue un viaje continuo por los pasillos del Madrid Marriott Auditorium. Todos los medios la buscaban y ella, sabedora de que era su noche más especial, atendió a todos con paciencia y entrega. Las respuestas más originales de la noche salieron de ella. Mientras muchos se dedicaron a proclamar las alegrías que les había dado la gala, ella, que también lo hizo, buscó profundidad en el análisis. «Me he quedado en “shock” cuando han dicho que solo el ocho por ciento de los actores puede vivir de su trabajo», dijo en el «photocall» ante las televisiones. «Me parece increíble. Tenemos que seguir haciendo cine y nos tienen que apoyar», exclamó.

Ella sabe bien lo que es la crisis. Y las dificultades de la profesión: «He crecido con Fernando Fernán Gómez, Paco Rabal, Irene Gutiérrez Caba, con Héctor Alterio… Me enseñaron que esto es un trabajo al que hay que dedicar el tiempo y la constancia. Yo crecí sabiendo eso: hay buenas y malas rachas. Y hay noches que tienes la suerte de vivir una experiencia como esta».

A esa fiesta se sumaron otros actores y actrices, como la jovencísima Anna Castillo, mejor actriz revelación por su papel en «ElOlivo».Ella, de apariencia pequeña y frágil, apenas podía sujetar los dos kilos y medio que pesa «el cabezón»: «No sabía que fuera así. Se me están cayendo los brazos», lamentaba casi entre risas. Después prometió que esa noche dormiría con su premio y su gato. También estaba feliz Carlos Santos, mejor actor revelación por «El hombre de las mil caras». El intérprete dio uno de los discursos más hermosos de la noche recordando a su hermana, que estaba ingresada en el hospital. «Este premio es para ella, seguro que el Goya le ayuda a estar más feliz y recuperarse».

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