Arabia Saudí reabre sus cines tras 30 años de prohibición con una película española

«Nacido Rey», dirigida por el Agustí Villaronga y producida por Andrés Vicente Gómez, ha costado 18 millones de dólares

Una escena de «Nacido Rey»
Una escena de «Nacido Rey» - Arena Films
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Una superproducción hispano-británica, «Born a King» («Nacido Rey») inaugurará las primeras salas de cine que, según anunció hoy el Gobierno de Riad, se van a abrir en Arabia Saudí por primera vez desde los años 80.

Las autoridades saudíes empezarán a dar licencias en un plazo no superior a noventa días para que también al mundo del cine lleguen las reformas sociales que impulsa el príncipe heredero, Mohamed bin Salmán.

El organismo encargado de facilitar los permisos será la Autoridad General de Medios Audiovisuales, que necesita elaborar los reglamentos correspondientes, informa un comunicado del Ministerio de Cultura saudí.

La nota detalla que las películas que se muestren en las nuevas salas serán sometidas a censura «según los criterios que se aplican a los medios de comunicación en el reino», entre ellos el respeto a sus «normas y valores morales».

Una producción de Andrés Vicente Gómez

En Madrid, el productor de cine Andrés Vicente Gómez, con más de cien películas en su carrera y varios premios internacionales, entre ellos el Oscar de Hollywood («Belle Époque», 1992), confirmó a Efe que «Born a King» será la primera gran película occidental que inaugure la nuevas salas en el reino saudí.

«Nacido Rey», dirigida por el también español Agustí Villaronga (Premio Goya con Pa Negre en 2010), es un largometraje rodado en inglés entre Londres y Arabia Saudí que tiene previsto ser presentado durante el primer cuatrimestre de 2018.

La superproducción, con un presupuesto de 18 millones de dólares, es hispano-británica (Arena Audiovisual y Celtic Films) y narra la histórica visita del entonces príncipe Faisal al Londres imperial de 1919, según el cineasta español.

El filme cuenta con actores británicos como Ed Skrein, Hermione Corfield, Kenneth Cranham, en el papel de Winston Churchill, o Laurence Fox, como el legendario Lawrence de Arabia.

Su protagonista es el joven saudí Abdullah Ali, cuyo personaje viaja a la capital del Reino Unido para ser recibido en la corte del Rey Jorge V como enviado de su padre, Abdulaziz bin Saud, fundador y primer rey de Arabia Saudí (1932-1953), explicó el productor.

Este largometraje es el primero rodado en una Arabia Saudí que se va abriendo a Occidente como hace treinta años lo hiciera la República China para que Bernardo Bertolucci pudiera dirigir "El último emperador" (1987).

El Gobierno saudí prevé que el sector del cine pueda contribuir con 90.000 millones de riales (24 millones de dólares) al PIB y que pueda crear 30.000 puestos de trabajo permanentes y más de 130.000 temporales para el año 2030.

Las salas de cine fueron cerradas en Arabia Saudí en los años 80 tras el endurecimiento de las normas y la imposición de severas restricciones a las libertades individuales, a la cultura, el ocio y todas las manifestaciones artísticas.

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