Críticas de Cine

«La hora del cambio» (**): El «cuñao» como oposición municipal

Desconozco los puntos finos del humor siciliano, pero entonces no se entiende el esfuerzo de estrenar una película por mucho que haya obtenido el favor de su público

Ficarra y Picone son un dúo cómico italiano de fama teatral, televisiva y cinematográfica. Este es el quinto largometraje que han escrito y realizado, y el primero que tengo el infortunio de ver: se han reservado también el papel de protagonistas, y la verdad es que yo no les encuentro la «maledetta» gracia. En particular a Salvatore Ficarra, el gracioso oficial del tándem (Picone ofrece el contrapunto seriote), que resulta insoportable en un papel de «cuñao» de manual, de los que te pueden arruinar bodas y banquetes. Y películas.

Desconozco los puntos finos del humor siciliano y sé que el humor local es el que peor viaja, pero entonces no se entiende el esfuerzo de estrenar una película por mucho que, jugando en casa, haya obtenido el favor de su público. Curiosamente, nada de lo que se muestra nos resulta ajeno. La corrupción, el trapicheo y lo que los cubanos llaman el ir resolviendo de una idílica población siciliana, se ven amenazados cuando sale elegido un alcalde honesto que trata de aplicar leyes sensatas: impuestos, horarios laborales, reciclaje de basuras… Enseguida se ve que así, con el reglamento en la mano, la ciudad no funciona, añorando su anterior carácter «berlanguiano»; tiene gracia ver en la Italia actual (del Sur) un eco de nuestro mejor sainete. Pero sin su carga crítica, por mucho que se nos esté hablando de la res publica.

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