La instalación de la artista Janet Echelman, en la ciudad canadiense de Vancouver
La instalación de la artista Janet Echelman, en la ciudad canadiense de Vancouver - MAYA BALANYA

Una aurora boreal en la Plaza Mayor

Una obra de Janet Echelman «cubrirá» la explanada desde el 9 de febrero, por su cuarto centenario, durante diez días

Actualizado:

Apartir del próximo 9 de febrero y durante diez días, la Plaza Mayor acogerá la instalación «Madrid 1.8», una obra que se mueve al son del viento y el clima cambiante, generando un efecto visual muy parecido al de las auroras boreales. El concepto de la escultura, creada por la artista estadounidense Janet Echelman (cuyas instalaciones se pueden encontrar en destacados espacios urbanos de Estados Unidos como el Smithsonian Art Museum o el Aeropuerto Internacional de San Francisco), proviene de conjuntos de datos científicos del terremoto y el tsunami de Japón en 2011, y de la noción de que todos estamos conectados entre los sistemas naturales de la Tierra. Studio Echelman generó la forma 3D de la escultura utilizando grupos de datos de la altura de las olas del tsunami a lo largo de todo el océano Pacífico. Las vibraciones resultantes aceleraron momentáneamente la rotación de la Tierra, acortando la longitud del día en 1.8 microsegundos, lo que se convirtió en el catalizador de la escultura «1.8».

La instalación está formada por una malla de capas de fibra trenzada y anudada, de 45 metros de largo por 35 de ancho y 21 de alto, que se combina con una iluminación espectacular. Es una escultura completamente blanda y está construida con dos tipos de fibra técnica. Por un lado el polietileno de peso molecular ultra alto (UHMWPE), una fibra quince veces más fuerte que el acero, constituye la parte estructural de la pieza, y por otro, cordones de nylon de alta resistencia con mezclas únicas de color conforman el resto de la red escultórica, y Echelman los combina con luces de colores programadas para crear la obra final.

Arte invernal

Esta instalación es la última de las intervenciones artísticas del programa de arte urbano «Cuatro Estaciones», que se ha llevado a cabo durante el último año con motivo del IV Centenario de la Plaza Mayor. Su objetivo es el de transformar la plaza a través del arte urbano y, coincidiendo con el inicio de cada estación, convertir este espacio tan característico de la ciudad en un patio de recreo artístico para todos los públicos. De esta forma, durante el último año, la Plaza Mayor ha acogido la instalación «Graffiti con Luz» del artista francés Antonin Fourneau junto al conocido grafitero SUSO 33 en primavera, «Laberinto de residuos» del colectivo Luzinterruptus en verano, y la instalación «CESPED» a cargo de SpY en otoño del año pasado.

La Comisión del IV Centenario de la Plaza Mayor ha aprobado por unanimidad dar continuidad a las celebraciones por los 400 años de la plaza a lo largo del año 2018. Así pues a partir del próximo mes de marzo, y como legado de la programación cultural que ha tenido lugar durante el pasado año, el Ayuntamiento de Madrid está preparando un programa que consolide a la Plaza Mayor como un gran escenario de Madrid.