Sala dek restaurante La Santpere, en Madrid
Sala dek restaurante La Santpere, en Madrid - LA SANTPERE
Crítica

La Santpere, la tradición catalana

Apenas dos o tres establecimientos mantienen unos niveles dignos de calidad y de autenticidad. Santiago Pedraza y Carmen Carro cubren ese vacío con esta nueva apuesta

MADRIDActualizado:

Una ciudad como Madrid, que acoge un número importante de restaurantes representativos de todas las cocinas regionales de España, no tiene apenas ninguno destacado de cocina catalana. La rica gastronomía popular de aquella región no está bien representada en la capital. Apenas dos o tres establecimientos mantienen unos niveles dignos de calidad y de autenticidad. Paradís o Casa Jorge son referencias aisladas en ese terreno. Para cubrir ese vacío surge ahora La Santpere, de Santiago Pedraza y Carmen Carro, bien conocidos ya en Madrid por su Taberna Pedraza. Hace tres meses abrían, en el lugar donde se instalaron inicialmente, a escasos metros del actual, un restaurante dedicado exclusivamente al cocido madrileño, con el nombre de Carmen Casa de Cocidos. Pero sólo abre al mediodía. Así que dispuestos a aprovechar al máximo el espacio, ese mismo local se convierte a la hora de las cenas en La Santpere, cuyo nombre rinde homenaje a la gran actriz cómica de ese apellido.

Así pues, un mismo comedor sirve para ofrecer buenos cocidos al mediodía y cocina catalana por la noche. Solamente cambian el rótulo exterior del local y algunos elementos como la mantelería o la vajilla.

Con la minuciosidad que les caracteriza, los propietarios han probado productos y platos hasta lograr lo que querían. Una buena representación de la mejor cocina tradicional catalana. Como ya hizo en sus otros restaurantes, Santiago Pedraza ha buscado personalmente los mejores proveedores. Se aprecia, por ejemplo, en unas magníficas anchoas de La Escala de la añada 2011 (18,50 €), o en los embutidos variados que pueden tomarse como entrada, entre ellos una butifarra del perol (10,50) francamente buena. Como aperitivo llegan a la mesa unos «llardons» (chicharrones) y fuet, además de una cesta con pan y tomates de colgar, un logrado alioli y una botella de aceite de la variedad empeltre. Detalles que marcan ya el rumbo.

Los platos se recogen en una breve carta en la que no faltan la popular escalibada (9,50) la esqueixada de bacalao con aceitunas negras (14,50), ni las judías del Ganxet con butifarra negra (13,90). Probamos los buñuelos de bacalao (2,20 cada uno), que resultan excelentes, probablemente lo mejor de la oferta junto a unas albóndigas con sepia de playa (19,90), gran guiso de mar y montaña. Muy bien los calçots a la parrilla (12,90), que se sirven ya pelados y acompañados de una lograda salsa romescu. Fieles a la tradición catalana, los canelones de carne rustida (17) están bien hechos, pero algo faltos de intensidad. Muy bueno también el arroz bomba hecho en lata, en una capa muy fina, con gambas de Palamós (28).

Llardons, fuet, tomate de colgar y ali oli
Llardons, fuet, tomate de colgar y ali oli- LA SANTPERE

De los postres, rico el flan de mató (5,50) o el mismo mató con miel (5,50) y más floja la crema catalana (6,50), con menos sabor del deseable. Se puede acabar también con unos carquiñoles, esas pastas secas tradicionales que se acompañan con una copita de mistela (8). La carta de vinos es la misma que la de Carmen Casa de Comidas, a la que ahora se ha incorporado una oferta de vinos de las distintas denominaciones de Cataluña. Apunta bien esta casa a la que puede perjudicar la contundencia de algunos platos teniendo en cuenta que hablamos de cenas.

Lo mejor: La calidad del producto.

Precio medio: 50 €.

Calificación: 7.