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Los Bengala: «Quizá no todo el mundo esté hecho para el rock'n'roll»

El incendiario dúo zaragozano vuelve a la capital tras su contundente «sold out» en la sala El Sol

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Algo más de dos años después de sacar su primer trabajo, «Incluso Festivos», Los Bengala (Guillermo Sinnerman y Borja Téllez) han vuelto a dar en la diana con «Año Selvático», una crónica que refleja las idas y venidas, las experiencias, las victorias y las derrotas vividas a lo largo de un 2016 lleno de viajes, conciertos, resacas y otros placeres espirituales. La gestación de este disco fue larga e interrumpida debido a los continuos conciertos. Empezó a grabarse a mediados de 2016, llevándose a cabo gran parte del proceso creativo dentro del estudio. Una primera etapa, en el Laboratorio de Audiovisuales del Centro de Historias de Zaragoza, a los mandos de Carlos Estella y José Manuel Huerta. Y una segunda, en Estudios PUK, de Cristean Barros (Bigott, León Benavente,Picore), quien ejerció la labor de producción en todo el desarrollo en colaboración con Los Bengala. La masterización corrió a cargo de Javier Roldón, en Vacuum Mastering y las ilustraciones son una nueva y única obra de arte de Mik Baro.

¿Tenéis la agradable sensación de que el proyecto ha crecido mucho desde que lanzasteis vuestro primer disco? ¿En qué lo notáis?

(Borja Téllez, voz y batería) Completamente. Han sido muchos conciertos y muchas horas de carretera los que han contribuido a ello. Notamos ese crecimiento en la respuesta de la gente y en que cada día son más los que nos siguen. También la carga de trabajo es mayor y la sensación de responsabilidad, aunque siempre nos lo hemos tomado muy en serio. Nos vemos forzados a ser mejores y eso nos motiva a continuar pisando fuerte. Queda mucho por hacer pero estamos dispuestos a seguir partiéndonos el lomo. Eso sí, no vamos a dejar de ser unos bandarras…

¿Cómo fue la grabación del segundo disco? ¿Tuvisteis más tiempo y recursos?

Fue dura y estresante pero esa tensión creemos que saco lo mejor de nosotros. Estamos tremendamente satisfechos con el resultado, y más aun teniendo en cuenta que llegamos muy justos al estudio con los temas. Gran parte del proceso creativo se finalizó en el mismo estudio pero eso hizo que pudiéramos dedicar tiempo a la composición con todos los micros conectados y grabando cada idea. Cristean Barros, co-productor y técnico en todo el disco, aporto mucha sabiduría e ideas. Le estamos muy agradecidos. El disco se grabó en el estudio del Laboratorio de Audiovisuales del Ayuntamiento de Zaragoza gracias a ganar un concurso de bandas, y ello nos dio la posibilidad de grabar con muy buen equipo y en una gran sala. El resto del proceso se llevó a cabo en el estudio del mismo Cristean Barros, dedicando muchísimo tiempo a los pequeños detalles y la mezcla, que es donde se encuentra la diferencia.

Al componer uno no piensa en superar el disco anterior, pero, ¿en algún momento sentisteis presión por lo alto que estaba el listón?

¡A cada segundo! Y ha de ser así. Casi que la presión se acrecentó después de grabarlo porque “Incluso Festivos” no paraba de darse a conocer a más gente y su respuesta era fantástica. Pensábamos en si este nuevo disco sería adecuado, si seguiría la estela del primero o si la gente lo iba a entender, creyendo que habíamos cambiado demasiadas cosas, pero escuchándolo con perspectiva te das cuenta de que es Bengala cien por cien. En cuanto a que tiene que existir esa presión, es primordial que quieras superar tus discos anteriores para no estancarte, y seguir investigando en el universo propio de cada artista. Si no, todos seguiríamos tocando Johnny B. Goode.

También dejasteis alto el listón con los videoclips, ¿tenéis algo preparado?

Ideas frescas y un poco locas también que verán la luz en breves. Esperamos que la gente no nos linche por no llegar al nivel de “Jodidamente Loco”, pero es que ese listón va a estar muy alto durante un buen tiempo. Hacer buenos vídeos y que sean interesantes de ver es harto difícil y eso nos obliga a ser muy exigentes con ellos. Sobre todo Guillermo suele tener las ideas más claras y prueba mil cosas hasta dar con la clave. Hacemos un buen tándem creativo pero a mí me cuesta más. No es la parte del trabajo que más me guste, aunque eso no implica que luego disfrute como un enano haciéndolo. Es importantísimo tener buenos vídeos hoy en día.

Colocar «El Guateque» la primera del disco, teniendo ese título con esa carga vintage, ¿tiene algo de declaración de intenciones? ¿Como diciendo que hay cosas nuevas en este segundo disco, pero que la esencia se mantiene?

¡Sois la gente quien da sentido a todas esas cosas! (Risas) Nosotros no pensamos tanto en cuestiones tan ideáticas. Bueno… a veces sí. Pero en este caso la elección fue más por una cuestión sonora que conceptual. Nos parecía que era el tema cañero y bailongo que debía abrir el disco. Aunque pensándolo bien, sí que es posible que quisiéramos demostrar que seguíamos siendo nosotros.

«El duelo» es una de las grandes canciones de este nuevo disco. ¿Cómo fue la construcción de este tema tan western-punk?

Es una idea que Guille tenia entre trastes desde hace tiempo. Tenía ese riff fronterizo que le llevó a cantar la primera frase: «Me ha llegado la noticia de que me quieres matar». Así que la temática estaba clara. No lo sé bien, pero creo que ese aire western o fronterizo no fue algo premeditado. Las influencias y el subconsciente traen ideas perdidas dentro de tu mente que de repente aparecen y uno les da sentido. Es peligrosamente difícil pensar en hacer una canción de un estilo o estética concreta sin tener ni una nota o frase entre manos.

«Soy bastante oscurete aunque no lo parezca, y casi siempre compongo desde el dolor» (Borja Téllez, voz y batería)

¿Qué inspiró la letra de «Así nos va»?

Los periodistas musicales (risas). No, es broma. «Así nos va» habla de todo lo que nos rodea. A nosotros, a ti y a cualquiera que pase por la calle. Lo encajamos en un contexto musical, porque es lo nuestro, pero habla de esa codicia vacía que lleva a las personas a realizar actos, eventos o creaciones carentes de sentido. Y más en estos tiempos de usar y tirar, de arte efímero que se desvanece con un story de Instagram, de famas basadas en el bombardeo de autoretratos o de grupos que parece que van a ser los nuevos Beatles y en cuanto se les acaba la promoción, desaparecen. Con esto no criticamos las redes sociales ni las estrategias de promo. Nosotros mismos lo hacemos. Pero han de mostrar lo que hay detrás, lo que es de verdad. Vender la realidad. También habla un poco de todos esos que hablan mientras están bien calentitos en casa o de fiesta en la zona V.I.P. Hay que ser muy cuidadoso con lo que se dice y tener cien por cien contraxtada esa opinión. Además, damos demasiada importancia a nuestras opiniones y generalmente no la tienen.

«Hacerte sufrir» es otro de los temamos de muchos quilates. ¿No hay cierta conexión lírica con el primer disco en esta canción? ¿Qué influencias diríais que perfilaron la línea melódica?

Esta canción no es nuestra. Es de Juan Gracia, amigo de los dos y compañero de Guillermo en The Fire Tornados, además de tocar en My Expansive Awarness y Bigott. Tienes muy buen ojo al decir que existe esa conexión con el primer disco porque es un tema que tocamos casi desde el principio. Juan dejo la semilla con una letra en inglés y nosotros la tradujimos y adaptamos según nuestro ideario, por lo tanto corresponde más o menos a ese momento en el que compusimos el primer disco.

«No quieres verme» es probablemente lo mejor del disco. ¿Cómo llegasteis a ese tono vocal tan solemne y romántico a la vez?

Yo estoy muy influenciado por el flamenco, la música española y esa unión maravillosa que otros hicieron con el rocanrol, por tanto mis ideas compositivas suelen ir un poco enfocadas en esa dirección. En un principio la idea era hacer una especie de rumba-rock pero, para no caer en el horterismo, la llevamos hacia una dirección más elegante. Más pensando en Triana, por ejemplo. Por otro lado, soy bastante oscurete aunque no lo parezca y casi siempre compongo desde el dolor. Cuando estoy feliz, vivo. Por eso la melodía tiene ese carácter tan desgarrador y ahí fue cuando Guillermo se desangró el alma y escribió esa maravillosa letra. Posiblemente sea la ‘rara avis’ del disco pero a su vez creo que representa muy bien a Los Bengala.

«El salto del tigre» es también otra formidable sorpresa del disco, muy original. Tiene una onda casi Futuro Terror, pero vocalmente más desaforado, ¿no creéis?

Sí, posiblemente sea la más punk. Es una canción esquizofrénica, kamikaze, que habla de una manera existencial de algo completamente banal que podría haberme dejado inconsciente. Tocando en una nochevieja –no voy a decir donde-, me tire al público y este se apartó y mis huesos acabaron contra el suelo. Unos puntos en la ceja y alguna magulladura fueron el resultado. Eso sí, muy educadamente me pidieron perdón mientras nos tomábamos unas cervezas después. Quizás no todo el mundo está hecho para el rocanrol.

Varios de los temas los tocasteis en directo antes de grabarlos, ¿verdad? ¿Qué papel juega la reacción del público a la hora de dar el último acabado a una canción?

Es siempre importante, aunque a veces uno está muy seguro de una canción o esta tiene cierta carga emocional y la hace indispensable. Hay que guardar cosas para la sorpresa pero es bueno tocar algunos temas para ver la reacción de la gente. Sobre todo, es muy útil con temas que quizás les falte algo y si te encuentras indiferencia o caras de situación entre el público, ya sabes que hay que darle otra vuelta a la canción.

En el disco se incluye una versión de Los Saicos. ¿Cómo fue conocer a su cantante Erwin Flores e incluso actuar con él?

Uno de los momentos más memorables que hemos vivido. Poder preguntarle cosas sobre Los Saicos y aquella época, que nos contara tantas historias y sobre todo pasar unos días con él, fue precioso. Es un gran tipo, con una vida muy interesante y con una fuerza vital increíble. Fue un verdadero regalo conocer a uno de los padres accidentales del punk.

De las reacciones que ha generado «Año Selvático», ¿cuál es la que más os ha alegrado, y cuál la que os ha dejado descolocados?

Nos alegra mucho que la gente diga que nos hemos superado, que es tan bueno como el primero o que incluso es mejor. Eso significa que estamos en el buen camino. También ver a la gente cantar algunos temas casi desde el principio de la gira mola mucho. En cuanto a alguna reacción que nos haya descolocado, solo recuerdo que nos dijeran que tiene un aire Motörhead. Aunque es posible. El subconsciente…

¿Cómo recordáis el llenazo de vuestra última visita a Madrid, en la sala El Sol?

Como uno de los conciertos más punk que hemos tenido. ¡Y no son pocos! El público en Madrid es de los más calientes y locos, y siempre se nos cuida como a reyes. Flipamos con la peña sudando, cantando las canciones y estirándose las camisetas cual boda gitana. Precioso.

¿Aumentará la presencia bengalí en los festivales veraniegos de 2018? ¿Qué balance hacen de vuestro paso por este circuito?

Esperamos que sí ¡Que hay que pagar facturas! De momento no se puede saber nada hasta que no acabe la gira y veamos los resultados totales pero la cosa pinta bien. La gira está yendo bastante bien y creemos que ese será un buen aval para pasearnos por algún que otro festival. ¡Si no, lo montaremos nosotros!

¿Empieza a haber hinchada latinoamericana de Los Bengala? ¿Hay planes de ir para allá?

Algún loco y alguna loca hay al otro lado del Atlántico. (Risas) Sí hay gente que nos escribe desde allí pero suelen ser cosas puntuales. Aún así, creemos que Los Bengala pueden funcionar bien allí y dentro de nuestros planes está coger un avión a tierras más calientes. Más pronto que tarde, si todo va bien. Tenemos muchas ganas.

LOS BENGALA, viernes 15 de diciembre en Wurlitzer Ballroom, 20h. Entradas 10 euros.